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El 'maestro de Palamós' pudo trabajar en la última etapa de Silos

I.L.H. / Burgos
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Una semana después de la visita de los técnicos al claustro de Girona nadie pone en duda su vinculación con la galería de Silos • Félix Palomero especula incluso con que el artista participara en el monasterio burgalés

Los medios de comunicación y algunos investigadores como Peridis y Gerardo Boto -el ‘descubridor’ del claustro- accedieron al jardín de la finca de Girona el pasado viernes. - Foto: REUTERS

Siete días después de que los dueños de la finca Mas de Vent abrieran su jardín a técnicos y periodistas para ver de cerca el claustro románico que desde 1959 adorna su piscina, hay algunos detalles que ya nadie pone en duda. El más importante es el de su autenticidad. Los expertos que han podido tocar la piedra y analizar sus relieves coinciden en que es original. La segunda certeza es que el claustro de Palamós (Girona) está relacionado con el de Santo Domingo de Silos. A partir de ahí todo lo demás son hipótesis que hay que corroborar, pero algunas toman un importante peso a juzgar por los razonamientos de los expertos.

La posibilidad que avanzó este periódico de que el origen del claustro esté en el antiguo monasterio de San Pedro de Gumiel de Izán es refrendada -con todos los matices que encierra una hipótesis- por expertos como Félix Palomero (que realizó su tesis doctoral sobre este tema) o los profesores de las universidades de Burgos y Valladolid, René Jesús Payo y José Ignacio Sánchez Rivera, respectivamente. El presidente de la Fundación Santa María La Real, José María Pérez Peridis, que el viernes pasado tuvo acceso al claustro, también lo cree: «Para mí es la hipótesis central. Está bien fundada y entre las posibilidades que se barajan, tanto Gerardo Boto -el investigador que sacó a la luz este tema- como yo, la de San Pedro es la primera. Tiene muchas papeletas».

Lo que el maestro de Palamós, al que bajo estas hipótesis podríamos llamar el maestro de Gumiel, hizo en el claustro redescubierto en la finca de Girona es recrear las composiciones de Silos y adaptarlas. «Es un maestro que conocía Silos y que interpreta el estilo en un sitio cercano, probablemente años más tarde. Pero es también un gran maestro», asegura Peridis.

Félix Palomero va más allá y, tras analizar los capiteles de Silos y Palamós -y también los que se conservan de San Pedro- concluye que el maestro del claustro conservado en Girona pudo incluso trabajar en la última etapa de Silos. Por «los restos conservados en Palamós, obra que parece de las tres últimas décadas del siglo XII    -algún capitel pudiera ser anterior y de otra procedencia-, por las formas que presentan los capiteles, el tipo de trabajo, la temática y la concepción general de relieve, tipo de labra y composición, estamos ante un taller que está muy próximo a las formas y trabajo del último taller del claustro inferior de Silos».

«Incluso se podría decir -continúa- que quien realiza el trabajo del claustro conservado en Palamós -lo que ha llegado hasta nosotros- conoció y tal vez trabajó en la última etapa de obras del susodicho claustro inferior de Silos. Me atrevería a afirmar que es un maestro retardatario, pues sus modelos en muchos aspectos son más bien los trabajos y temas de la primera etapa del claustro silense, ante todo los trabajos del maestro de la galería Este. Tal vez una parte importante de estos capiteles son más antiguos de lo que a primera vista se ha dicho y debamos buscar relaciones con modelos no de mediados o de la segunda mitad del siglo XII sino más bien algo anteriores».

EL MONASTERIO DE SAN MILLÁN DE JUARROS

Aunque la hipótesis de que los restos de Palamós correspondan a Gumiel de Izán sigue siendo la primera opción, el profesor y experto en románico Félix Palomero introduce un nuevo lugar de la provincia entre los monasterios posibles.

Palomero apunta, también como opción, a monasterio premonstratense de San Cristóbal, en la localidad de San Millán de Juarros. De este cenobio, como pasa con el de Gumiel, no se conserva apenas nada ni se tienen datos de lo que ocurrió con él tras la desamortización.

El monasterio tuvo en su día envergadura suficiente para haber construido un claustro de tales dimensiones y también está vinculado a Santo Domingo de Silos. Como tercera pata para dar forma al rompecabezas, Palomero destaca igualmente su relación con el reinado de Alfonso VIII, cuyo escudo ha aparecido en el claustro de Palamós.