"No pienso marcharme nunca de Burgos"

A.G.
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Al revés que la mayoría de los de su generación, el comunicador David Franco, premio nacional de Excelencia Académica, apuesta "a largo plazo" por emprender sin salir de la provincia

David Franco - Foto: Valdivielso

La Sociedad Española de Excelencia Académica es una entidad privada que tiene como una de sus funciones "identificar y poner en valor a los mejores graduados del país". Anualmente publica un ranking realizado por una comisión de evaluación en el que se destacan a los egresados con mejores notas y curriculum y cuenta con ‘embajadores’ distribuidos por las diferentes universidades del país, entre ellas la UBU, que no solo valoran las notas sino que tienen en cuenta otros factores como "iniciativas extra-académicas que reflejen creatividad, capacidad técnica y de resolución de problemas, inquietudes culturales y/o compromiso social".

Seis exestudiantes de la Universidad de Burgos han sido reconocidos este año, entre ellos David Franco, que quedó en primera posición en Comunicación Audiovisual aportando no solo las notas sino sus experiencias en diversos voluntariados, su participación en el programa Erasmus+, el conocimiento de 4 idiomas, la colaboración en programas de la universidad, la representación en órganos como el Consejo Sectorial de Juventud y el Consejo Social de la Ciudad de Burgos, los reconocimientos obtenidos en el campo de la comunicación audiovisual, la redacción de artículos científicos y la participación en congresos como el internacional de educación, investigación e innovación ICERI2020.

Semejante premio le llegó al joven, recuerda, casi por casualidad: "Me enteré porque lo vi en el spam y dije, voy a presentarme por si acaso, y el ‘por si acaso’ funcionó bien". Condiciones tenía, ya que, además de que su nota final del grado fue de 8,2 y la del máster de Comunicación y Desarrollo Multimedia que hizo después superó el 9, había hecho multitud de actividades complementarias e incluso con su corta edad (tiene apenas 23 años) ha publicado ya un artículo científico, algo que muchas personas no consiguen a lo largo de toda su carrera profesional: "Creé un prototipo de cómo debería ser la comunicación social para dar a conocer a toda la ciudadanía un programa europeo que tratara de facilitar la inclusión de estudiantes universitarios con discapacidad física. En base a esta experiencia escribí un artículo explicando la metodología de diseminación de estos proyectos, que es el que se publicó".

Ha tenido muy claro desde el principio que su futuro profesional va a estar encaminado a la comunicación corporativa, el márketing y la realización de eventos: "Todo lo que sea dinamismo, las relaciones con las personas y el cómo puedo crear algo a través de la nada". Y considera que su generación sí que puede aportar cosas nuevas a esta disciplina que ya tiene décadas de existencia: "Se trata -afirma- de que no seas tú el que busque al público sino que el público te busque a ti, algo que es muy complicado porque la gente se tiene que interesar, no por tu producto, sino por quién tú eres, que no se compren unas zapatillas porque son unas zapatillas sino porque son unas Adidas". Le da también mucha importancia este exalumno de la UBU a la ética en su campo profesional: "Es importante estar bien aceptado socialmente porque hoy en día todo el mundo está comprometido con alguna causa aunque para una marca pequeña es mejor demostrar que hacer postureo".

En la actualidad está trabajando a través de una beca de la Fundación de la UBU en una empresa local que se dedica a los suministros industriales, a las soluciones para trabajos en altura y a la energía eólica pero sus proyectos de futuro a corto plazo pasan por "tener un empleo en el que sentirme realizado y notar que estoy aportando cosas, no que estoy de paso ni que soy uno más" y más largo plazo, por emprender y llegar a crear su propia empresa de eventos... sin salir de Burgos. Al contrario que tantos otros de su generación a quienes no les queda más remedio que marcharse o se quieren ir para probar opciones diferentes, David Franco está encantado en la ciudad: "No pienso marcharme nunca de Burgos".