El pacto PP-Cs en la Diputación se agrieta

F. TRESPADERNE
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Ciudadanos suspende todas las reuniones de trabajo con los populares «porque nos hemos enterado por la prensa de los compromisos adquiridos con la Junta en materia de banda ancha y depuración», afirma Lorenzo Rodríguez

La última vez que comparecieron juntos César Rico (i) y Lorenzo Rodríguez fue para presentar el proyecto de presupuesto para el próximo ejercicio. - Foto: Patricia González

Los pactos entre las formaciones políticas, como los matrimonios, por muchos contratos previos que se firmen, no están exentos de desavenencias o encontronazos, como el ocurrido entre el PP y Cs en la Diputación. El acuerdo entre ambas formaciones políticas, firmado hace casi seis meses, no parece pasar por su mejor momento y ya está abierta la primera grieta.

La primera crisis de gobierno ha llegado con la visita del consejero de Fomento yMedio Ambiente Juan Carlos Suárez-Quiñones, a la Diputación para reunir con el presidente, César Rico, con el que alcanzó una serie de acuerdos, y compromisos económicos para los próximo años por parte de la institución provincial, en materia de llevar la banda ancha a los pueblos y depuración de aguas residuales.

«De esos dos compromisos entre la Junta y la Diputación, que estaban entre las 66 medidas aprobadas para alcanzar el pacto de gobierno entre el PP y Cs, nos hemos enterado por la prensa y no creo que sea la forma más correcta de tratar a un socio con el que se comparte gobierno», asegura el vicepresidente primero de la Diputación, Lorenzo Rodríguez, quien ha trasladado ese malestar a miembros del equipo de gobierno y ha calificado de «deslealtad» la forma de actuar del GrupoPopular.
Rodríguez, que se encontraba reunido con el director general de Transición Energética y Cambio Climático de La Rioja mientras Rico estaba con Suárez-Quiñones, rehusó el martes saludar al consejero cuando fue informado de su presencia en el Palacio Provincial y ayer, en señal de protesta y malestar, tampoco acudió, como estaba previsto en un principio, a la visita programada para felicitar las navidades a las personas mayores de las residencias de la Diputación en el complejo de Fuentes Blancas, dejando solos a Rico y a la diputada de Bienestar Social, Inmaculada Sierra, en su recorrido por ambos centros asistenciales.

Analizar la situación

La primera medida adoptada por el vicepresidente primero y responsable de Personal de la Diputación ha sido «anular todas las reuniones de trabajo conjuntas que teníamos previstas con el PP», afirma Rodríguez, quien en los próximos días también tiene previsto reunirse con sus dos diputados, Eduardo Munguía y Laura Puente, «para analizar la situación y ver qué medidas acordamos porque no queremos que se repitan situaciones como esta», matiza, a la vez que insiste en señalar que «así no se puede actuar, el PP no lo ha hecho de forma correcta y hay que sentarse a hablar y valorar los hechos para evitar que se puedan repetir».

Rodríguez pedirá explicaciones al PP «porque no es normal que se comprometan fondos provinciales para obras que se van a ejecutar durante muchos años y no nos digan nada, tienen que mentalizarse de que en este gobierno hay dos partidos políticos y que se tiene que informar a la otra parte antes de comprometer ningún gasto porque eso afecta a la acción de gobierno y a las 66 medidas que acordamos en su día para firmar el pacto».

Áreas separadas.

Rico, al tener conocimiento del malestar de Rodríguez, manifestó que «cada uno tiene que asumir su área de responsabilidad» e insistió en que las dos cuestiones que se abordaron con el consejero de Fomento yMedio Ambiente, banda ancha y la depuración de aguas, «también están en el programa electoral del PP y mi responsabilidad es impulsar los procesos para alcanzar esos objetivos, que también entran dentro del acuerdo de legislatura que alcanzamos con Cs. Estamos intentando cumplir fielmente el programa de ambos partidos y no veo ningún problema en hacerlo».

Además, Rico también quiso dejar claro que los compromisos alcanzados con la Junta para extender la banda ancha al medio rural y solucionar el problema de la depuración de aguas residuales en 32 localidades de la provincia. En cualquier caso, Rico dejó claro que se trata de un acuerdo que tendrá que plasmarse en papel, «y hasta que eso ocurra tendremos tiempo de hablar con nuestro socio de gobierno y analizar el impacto que tendrán las aportaciones que pueda realizar la Diputación para lograr unos objetivos que son comunes y que están entre las 66 medidas que acordamos en el mes de junio entre ambos partidos».

Agenda pública.

Por otra parte, el presidente de la institución provincial también quiso dejar claro que «mi agenda es pública, se remite a todos los diputados y por lo tanto Cs conocía que el consejero había solicitado una reunión con el presidente de la Diputación, no con el equipo de gobierno o con el Grupo Popular, y por eso estuvimos solo los dos reunidos, con la presencia del delegado territorial de la Junta en Burgos», manifiesta Rico, quien entiende que cada uno debe tener su agenda y matiza que él no tiene conocimiento de la que tienen el resto de los diputados.

Desde el equipo de gobierno, sin querer entrar en polémicas, restaron importancia a este «mal entendido» y esperan que las aguas vuelvan a su cauce y ambos grupos sigan funcionado como «un equipo de gobierno cohesionado», en el que en alguna ocasión pueden surgir roces o fricciones que, a su juicio, «deben superarse para sacar adelante el proyecto de gobierno que tenemos para la provincia».

Tras este primer encontronazo, los caminos del presidente y vicepresidente, aunque en la agenda (la del presidente) tenían programada la visita compartida a las residencias de ancianos de Fuentes Blancas, no se han cruzado en dos días, aunque es muy probable que lo hagan hoy en el transcurso del acto de reconocimiento y entrega de medallas a los empleados de la Diputación que más años llevan en la casa, un acto prenavideño... y de buenas intenciones.