Los burgaleses podrán colaborar con los refugiados con casas y acompañamiento

C.M. / Burgos
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La ayuda se canalizará en el correo refugiados@aytoburgos.es y a través del teléfono 012 de la Junta, que se ha habilitado para este fin

Un momento de la primera reunión mantenida ayer de la Comisión Burgalesa de Acogida. - Foto: Patricia

 
Las personas interesadas en colaborar con las familias de refugiados que lleguen a la ciudad dentro del reparto que hará el Gobierno central podrán hacerlo a través del correo electrónico refugiados@aytoburgos.es. 
Los objetivos son hacer una base de datos con las características de las colaboraciones y un banco de recursos que será complementario a las aportaciones que puedan hacer las administraciones públicas. La colaboración pasa por acoger a los asilados en casas particulares u ofrecen acompañamiento o traducción. Esta iniciativa es complementaria al teléfono 012 de la Junta de Castilla y León. 
El alcalde, Javier Lacalle, hizo ayer este anuncio tras la constitución de la Comisión Burgalesa de Acogida a los Refugiados de la que forman parte Accem, Cruz Roja, Cáritas, Atalaya, Fundación Hechos, la Oficina de Extranjería de la Subdelegación del Gobierno, la Casa de Acogida San Vicente Paúl, los Servicios Sociales de la Junta, Ayuntamiento y Diputación.
El encuentro fue una primera toma de contacto y se ha emplazado a todos los miembros a seguir trabajando cuando se conozca el número de refugiados que finalmente llegará a la ciudad. «Las palabras que más se han repetido han sido prudencia, discreción y calma porque no tenemos respuesta a las preguntas de cuántas personas vendrán ni cuándo», indicó Lacalle.
El alcalde insistió en que toda esta ayuda debe compatibilizarse con la que se presta a personas que «ya están en la ciudad y que lo están pasando mal». También apuntó que habrá dos fases, una de acogida y atención de las necesidades básicas y otra de integración.
Por su parte, el responsable de Cooperación al Desarrollo de Cáritas, Carlos López, subrayó que las ONG que trabajan en el ámbito de inmigración han mostrado una «gran disposición y generosidad» pero alertó de «un riesgo provocado por el sentimentalismo de esta tragedia que lleve a decir «refugiados sí, inmigrantes no». «Lo importantes son las personas y todas tienen sus derechos». 
Por su parte, Imagina reclamó que sean las organizaciones que ya trabajan con estas personas las que capitaneen la iniciativa y piden que no se olvide a las personas «que ya están en riesgo».