Dermatitis y sabañones, secuelas de la pandemia

GADEA G. UBIERNA
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El Colegio de Farmacéuticos ha organizado formaciones sobre los efectos del coronavirus en la piel, ante la cantidad de consultas por lesiones a causa de mascarillas, geles o la propia enfermedad

Todas las mascarillas impiden la correcta transpiración de la piel, pero muy especialmente las de alto filtrado o las caseras que se taponan con plásticos. - Foto: Luis López Araico

Pseudo sabañones en enfermos de la covid-19 y dermatitis en sanos. Esas son las lesiones de la piel atribuibles al coronavirus que con más frecuencia se están viendo en Burgos y sobre las que mayor volumen de consultas se han planteado en las farmacias, cuyo Colegio profesional acaba de organizar un par de sesiones formativas sobre el tema. «Había muchas dudas. La población no ha tenido citas ni en centros de salud ni en especialistas, así que todas las consultas se derivaron a las farmacias», explica la vocal de Dermofarmacia, Mercedes Pérez.

Casi desde un principio se tuvo claro que la dermatitis iba a ser una secuela de la pandemia, porque enseguida empezaron las preguntas de trabajadores de supermercados, centros sanitarios o incluso farmacias por irritaciones en las manos y en la cara. La causa era clara: la limpieza exhaustiva con productos agresivos para la piel (geles hidroalcohólicos, jabones no neutros, lejía...) y el uso continuado de guantes y mascarillas. «Quienes durante el confinamiento los usaron durante una hora para hacer la compra tendrán mucho menos problema que quienes han tenido que llevarlo ocho o diez horas seguidas», explica Pérez, destacando que tanto los guantes como las mascarillas son productos oclusivos, que generan condensaciones de humedad. «Es curioso, pero la humedad y el agua cierran el poro y resecan mucho», dice.

Así, la profesional explica que entre trabajadores de colectivos que han estado en primera línea ante la pandemia han llegado a ver hematomas muy llamativos por la presión de las mascarillas o, al revés, rozaduras por fricción en los casos en los que eran flojas. «En el primer caso es impactante, pero resuelve solo y en el segundo produce picor y molesta, pero son cosas que no revisten gravedad», explicó Pérez, incluyendo en esta categoría los herpes labiales -«hemos visto muchísimos»-, las boqueras, los hongos, las irritaciones alrededor de la boca o la sequedad que provocan las mascarillas. «Sobre todo las que son muy rígidas, o las caseras a las que les metían plástico como filtro», matiza la farmacéutica, señalando que esa falta total de transpiración ha provocado brotes de dermatitis en quienes nunca habían tenido o perjudicado otras lesiones previas a la pandemia, como el acné o la rosácea. «Pero también hay un componente emocional importante, porque todos hemos estado sometidos a mucho estrés y ese estado nervioso se acusa en la piel, que es un órgano tremendamente sensible», explica.

La farmacéutica Mercedes Pérez explica que a los daños por el uso de geles hay que añadir guantes y mascarillas. La farmacéutica Mercedes Pérez explica que a los daños por el uso de geles hay que añadir guantes y mascarillas. - Foto: Valdivielso

La situación hace pensar que la mascarilla será un complemento duradero, por lo que la profesional recomienda una higiene escrupulosa, pero con productos específicos para el problema de cada uno. Y mucha hidratación. «Las aguas termales son muy calmantes y resuelven muy bien», destaca.

Este consejo es útil también para quienes hayan superado la covid-19 y hayan tenido consecuencias en la piel. Las más habituales han sido unos «’pseudo’ sabañones’», las lesiones «tipo varicela», las urticarias, granos con mucho picor... «En casi todos los casos han sido lesiones leves que han desaparecido solas», concluye.