Acuarelas para rato

A.C.
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El festival organizado por el Ateneo en Medina de Pomar y en el que participan 13 artistas está dejando muy «buenas sensaciones»

Acuarelas para rato

Jesús tiene el arte en el estómago». Así define el pintor Fernando Alea a su colega Jesús Susilla, uno de los trece participantes en el II Festival de Acuarela de Medina de Pomar, que tiene cuerda para rato, a juzgar por las «buenas sensaciones» que se están llevando los artistas y las ganas de Alea y el Ateneo Café Universal de consolidar este evento y convertirlo en un «signo de identidad de Medina». Toda la calle Mayor está llena de color y de arte desde el pasado día 19 y así continuará hasta el martes. Regresará, seguro, en el verano 2020.
La obra de Susilla llena el Ateneo Café Universal de rostros indígenas de la colección Chamán. Rojos intensos y únicos unidos a miradas que el autor asegura no se olvidan. «Consigo que una vez que has visto un dibujo mío ya no se te olvida y eso es complicado dentro del mundo de la pintura», señala este pintor que ahora, a sus 53 años, ha decidido dar el salto de abandonar la empresa en la que trabaja para centrarse en la acuarela. Empezó con paisajes urbanos, pero pronto comenzó a investigar con texturas, pigmentos y hace un lustro que los retratos emergen de sus pinceles sin parar.
Si algo le caracteriza es el uso de elementos, como el café, el vino o la sangría que conecta magistralmente con las acuarelas. Contento de su paso por segundo año por el festival, admite que «las críticas están siendo muy buenas» y «ha venido mucha gente a la exposición». Pero probablemente no sea la última vez que su obra se vea en Medina, porque Fernando Alea trabajará para que regrese a lo grande. Otra de las oportunidades de volver a ver en Medina alguna de sus creaciones y las de otros 49 autores se producirá si el Ayuntamiento le presta un espacio para los participantes en la III Bienal de Acuarela Villa de Noja ‘50m2’, de la que es comisario desde sus inicios en el verano de 2017. En ella cincuenta autores exponen una pieza de un metro por un metro. Susilla advierte que entre ellos están «los mejores».
A Medina también ha venido uno de los mejores, el burgalés Pepe Carazo, habitual de la Bienal de Noja. Sus obras de motivos vegetales ocupan uno de los locales reabiertos para la ocasión y en los que antaño hubo negocios. Dar vida de nuevo a la calle Mayor es otro de los objetivos del Festival de Acuarela, donde se pueden disfrutar las atmósferas creadas por Belén Álvarez en sus paisajes, los motivos florales de la malagueña Magdalena Romero Gil o la colección de músicos de jazz, que José Manuel Tardáguila ha realizado en solo un mes para esta ocasión. Pinta desde 2013 y es completamente autodidacta, pero nadie lo diría.
El trabajo del acuarelista de Villacomparada de Rueda, afincado en Madrid, José Antonio López, JANT, también se puede disfrutar estos días. Sus bosques tan reales que se pueden tocar, sus difuminados o su manejo de los blancos destacan en su trabajo. Las posibilidades del festival son muchas y no faltan trabajos centrados en la figura humana, especialmente en la mujer, como los de Pilar Campana Caamaño, que ayer pintaba una acuarela tras otra en la antigua Carnicería de Pedrín.
Todas las salas están abiertas este fin de semana, de 12 a 2 y de 7 a 9, y el lunes y el martes, de 7 a 9.