PP, Cs, Por Ávila y Vox sellan un pacto sanitario de 4.500M€

SPC
-

El documento base acordado entre la Junta y los grupos contempla 50 medidas donde se garantiza destinar el siete por ciento del PIB a la sanidad pública, y un 20% de estos fondos a la Atención Primaria

Imagen de archivo de una reunión de los cuatro grupos y la consejera de Sanidad,Verónica Casado, para negociar el pacto por la Sanidad en Castilla y León. - Foto: Ical

Los Presupuestos Generales de la Comunidad deberían destinar un siete por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), unos 4.500 millones de euros, a la sanidad pública para «mantener la prioridad» de este sector en las cuentas regionales, según establece la propuesta de Pacto por la Calidad y Sostenibilidad de la Sanidad Pública de la Comunidad, alcanzado por la Junta y los grupos Popular, Ciudadanos, Vox y Por Ávila. Además, un 20 por ciento de esa partida, unos 900 millones de euros, se dirigirá a Atención Primaria, «como eje central del sistema sanitario de Castilla y León». Las cuatro formaciones y la Administración acordaron ayer en una reunión celebrada en las Cortes, el documento base del pacto por la sanidad pública, al que tuvo acceso Ical, que buscan estos cuatro grupos y la Junta, del que, por el momento, se ausentan PSOE, Podemos-Equo y UPL. El siguiente paso será presentar este texto a las «principales» asociaciones de pacientes, sociedades científicas, colegios profesionales y sindicatos.
Otra de las medidas maestras del documento serán las actuaciones a desarrollar en colaboración con la Consejería de Fomento para la mejora del transporte a la demanda y en la red de comunicación telemática para «lograr una mayor accesibilidad de la población rural a los servicios sanitarios». 
De igual forma, el texto apuesta por reorientar a los profesionales, «posibilitando la incentivación económica de las plazas de difícil cobertura y la discriminación positiva en las ofertas públicas de empleo y concursos de traslado del tiempo trabajado en ellas». De hecho, remarca, se establecerá «un aumento de la ampliación de la edad de jubilación, garantizando los criterios profesionales de aptitud física y psíquica».
En resumen, el Pacto por la Sanidad contempla 50 medidas recogidas en nueve áreas, donde, en la primera de ellas, ‘Financiación’, se garantiza la consignación del siete por ciento del PIB a sanidad pública, incrementar la inversión en políticas de salud y «mejorar» la Atención Primaria con al menos un 20 por ciento de todos los recursos destinados a la sanidad.
En el área de ‘Salud’ se fomentarán las actividades y programas de prevención y educación sanitaria; se elaborará e implantará un plan de salud escolar, que se denominará Persecyl; se promoverán los programas de cribado del cáncer poblacional, especialmente el de mama, colorrectal y cuello de útero; se desarrollarán medidas para garantizar la seguridad alimentaria; se asegurará el cumplimiento de la ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo, con un incremento de los controles; y se incentivarán los programas de atención farmacéutica y de uso racional de los medicamentos, las acciones de farmacovigilancia y las relacionadas con la adherencia terapéutica.
Atención Primaria

En tercer lugar, la ‘Accesibilidad y Equidad’, recoge el diseño de un nuevo modelo de Atención Sanitaria en Primaria, que incluiría la «desburocratización» de las consultas para que los profesionales «dispongan de mayor tiempo para los pacientes», y la dotación de medios técnicos y diagnósticos para los centros de salud. En esta materia se incluyen también la mejora del transporte a la demanda; promover la libre elección de hospital de modo progresivo; reducir las listas de espera de consultas externas, técnicas diagnósticas y de intervención quirúrgica; un plan integral de atención a las urgencias y emergencias; y mejorar la atención sanitaria de las zonas limítrofes de la Comunidad.
El cuarto punto, ‘Prestaciones y Servicios’, definirá y potenciará la cartera de servicios de los centros de Atención Primaria y Atención Hospitalaria; impulsará alianzas para ampliar la cartera de servicios; y potenciará los modelos asistenciales que «constituyen una alternativa a la convencional hospitalaria». 
El siguiente aspectos es ‘Calidad e Innovación’, que prevé el diseño del II plan de Calidad y Seguridad del Paciente 2020-2025, avanzar en la estrategia ‘No hacer’, con especial énfasis en «evitar actuaciones sanitarias que no aporten valor intrínseco o no respaldadas por evidencias científicas» e impulsar y potenciar las estrategias de innovación. 
En el área de ‘Eficiencia y Sostenibilidad’, se contempla la utilización más eficiencia de los recursos y mejora del rendimiento de los servicios y unidades.
En séptimo lugar se encuentra el área de ‘Profesionales’, para los que se garantiza el mantenimiento de una «adecuada» dotación de personal, estabilizar el empleo mediante concursos de traslado y oposiciones; desarrollar la profesión enfermera; reorientar los incentivos, entre ellos en “plazas de difícil cobertura”, agilizar las bolsas de empleo temporal y mejorar la oferta de plazas de formación sanitaria especializada.
Uso de  los recursos

En cuanto a los ‘Usuarios’, el octavo punto del documento, se fomentará el uso «responsable» de los recursos, el autocuidado y autorresponsabilidad en salud, se promocionará el Portal de Salud y se impulsarán órganos de participación ciudadana. 
Por último, ‘Transparencia y Buen Gobierno’ prevé habilitar la comparecencia anual de los gerentes de Atención Primaria y de Hospital ante las Cortes, además de la creación en el Parlamento Autonómico de una Comisión Permanente no legislativa de seguimiento y evaluación de los acuerdos.