ALAS defiende la sostenibilidad del campo ante los "ataques"

SPC
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El colectivo se presenta en Castilla y León y abre "las puertas al campo" para evitar el "desconocimiento" del sector por gran parte de la ciudadanía

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, presenta la Alianza por una Agricultura Sostenible (ALAS). Junto a él, el presidente de Alas, Pedro Gallardo. - Foto: Ical

La Alianza por una Agricultura Sostenible (ALAS) recaló hoy en Valladolid para dar a conocer el cometido de este nuevo colectivo, que “presume” del buen hacer de un sector “sostenible” ante los “ataques” que está sufriendo y que lo están “criminalizando”. El primer principio de este colectivo, que está integrado por las organizaciones agrarias Asaja y Upa, cooperativas y otras entidades, es la búsqueda de la sostenibilidad desde un punto no solo medioambiental, sino también económico y social, así como por un modelo productivo basado en criterios científicos.

El presidente de ALAS, Pedro Gallardo, explicó que la alianza surgió con el fin de ser “proactivos” ante los “ataques” generados al sector, algo que atribuyó fundamentalmente a la “desinformación” existente entre la sociedad, en especial en las ciudades, lo que ha llevado a “demonizar” a la agricultura y la ganadería, pese a ser un sector esencial en la economía española. Gallardo abogó también por una agricultura productiva, ya sea ecológica, convencional o biotecnológica, porque auguró que se va a necesitar ante el incremento de población que se advierte para los próximos años y la reducción de recursos.

Hasta ahora, Gallardo estimó que el sector agrícola y ganadero reaccionaba a los “ataques” pero abogó por ser “proactivos” y adelantarse, en especial en aspectos como la comunicación para informar a la población del incremento de producciones a pesar de la disminución de recursos. Sin embargo, el colectivo recordó que se vive en un mundo globalizado en el que el sector agrícola compite con unas reglas del juego “muy distintas” a las de otros países, con unos estándares de calidad exigidos por Europa que “nada tienen que ver con los de otras partes del mundo” y, aun así, esas producciones extranjeras “nos llegan a nosotros a competir con nuestros productos”.

Por todo ello, Gallardo llamó a las “puertas abiertas” en el campo para que la sociedad conozca lo que hace el sector y cómo lo hace. Igualmente, incidió en que todo ello se está haciendo de forma económica para los consumidores, que en 1960 dedicaban el 55 por ciento de sus ingresos a la alimentación, un dato que ahora se limita al 15 por ciento. “La sociedad tienen que saber que si se va de vacaciones, si quiere una segunda casa, un segundo coche o puede comprar en Amazon es gracias a los agricultores, que estamos produciendo de una forma muy sotenible y económicamente”, declaró.

Para dar a conocer esta labor, ALAS ha planteado una veintena de foros, trabajará con las consejerías de Agricultura, Medio Ambiente y Educación de las comunidades y prevé el desarrollo de un acto importante en España, similar al Salón de la Agricultura que se celebra en París porque “si los franceses presumen de agricultura, nosotros doblemente”, algo para lo que se llevarán a cabo “cuantas acciones sean necesarias”, aseveró.

El vicepresidente de ALAS, Nacho Senovilla, también puso de relieve los “diferentes” modelos de producción existentes, desde la agricultura ecológica a la más extensiva, así como la disponibilidad de “herramientas” que han sido consideradas “válidas” y que han sido perfectamente supervisadas. Senovilla defendió que además de una producción “barata”, el sector exporta más de 50.000 millones y mantiene dos millones de puestos de trabajo, además de que juega “un papel importante” en el cambio climático.

Por último, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, que fue el encargado de presentar esta alianza, respaldó los objetivos de este colectivo que aglutina en la Comunidad a “un amplio espectro del sector”, y abogó por que confluyan la sostenbilidad ambiental, económica y social “para que el mundo prospere” y siga teniendo “alas” con el fin de “remontar el vuelo”, concluyó.