La tensión se traslada a las UCI

EFE
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España busca aumentar un 20 por ciento las camas hospitalarias en plena pandemia y evitar el colapso, sobre todo en cuidados intensivos

La tensión se traslada a las UCIs - Foto: FLAVIO LO SCALZO

Hospitales de campaña, reconversión de recintos deportivos, bibliotecas, almacenes... las comunidades autónomas se esfuerzan por evitar el temido colapso del sistema con planes que pueden aumentar el número de camas de la red pública española más de un 21,5 por ciento, con alrededor de 23.000 unidades nuevas. Especial atención se presta a las UCI, desbordadas en diversas comunidades con más de 5.200 ingresados, lo que está llevando a estudiar el traslado de enfermos a las de otros lugares menos sobrecargados.
Entre los proyectos que ya están  en funcionamiento y los que se pondrán en marcha en los próximos días, el número de camas hospitalarias de emergencia podría superar esa cifra, una quinta parte de las casi 107.000 en los centros públicos que hay en el país, según el Catálogo Nacional de Hospitales del Ministerio de Sanidad, con datos de finales de 2018.
Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), empresas privadas y organizaciones no gubernamentales con experiencia en crisis humanitarias como Médicos Sin Fronteras están participando en este dispositivo, que incluye también el esfuerzo de muchos hospitales para aumentar su oferta habilitando algunas dependencias.
El destino de estas camas de emergencia añadidas a la red hospitalaria española varía en función de las comunidades autónomas y va desde unidades de aislamiento y de cuidados intensivos, las más necesarias en la situación actual de la pandemia, hasta las destinadas a enfermos leves o las situadas en distintos pabellones para filtrar pacientes, liberando así las instalaciones principales.
Solo en la Comunidad de Madrid pueden llegar a habilitarse hasta 11.300 nuevas plazas, ya que el hospital de campaña de Ifema, que en este momento tiene disponibles 1.400, podría llegar hasta las 5.500 en caso necesario y, según el gobierno autonómico, el número de plazas en los hospitales ya había crecido en 4.000 desde los primeros contagios.
La sanidad catalana ha sumado en los últimos tres días casi 1.600  para enfermos de coronavirus no graves, fundamentalmente en los cuatro pabellones polideportivos habilitados y el hospital de campaña de Fira de Barcelona (300), por el momento, aunque podría llegar a 2.000.
Aunque Andalucía es de las comunidades con menor índice de contagios y según la Junta tiene camas disponibles por si crecieran, tanto para hospitalización como UCI, se ha empezado a estudiar la posibilidad de poner en marcha un hospital de campaña en la ciudad deportiva Carranque de Málaga, provincia que tiene el máximo de contagios.
Por el momento, ni País Vasco ni Extremadura, Murcia, La Rioja o Navarra han anunciado esos planes de contingencia, mientras que en Baleares se estudia que, en caso de necesidad, se pueda recurrir a cuatro hoteles medicalizados (dos en Mallorca, uno en Menorca y otro en Ibiza).
Varias comunidades están ya haciendo uso de estos hoteles medicalizados, aunque en esos casos se trata sobre todo de atender a enfermos con síntomas leves, alojar personas ya dadas de alta hospitalaria e incluso poner las habitaciones a disposición del descanso del personal sanitario.
Según datos de Eurostat y del último informe de la OCDE sobre número de camas hospitalarias de los países miembros -referidos ambos a finales de 2017- España dispone de tres plazas por cada 1.000 habitantes, por debajo de casi todos los países vecinos de la Unión Europea. Italia (3,2), Portugal (3,4), Grecia (4,2), Francia (6) o Alemania (8), tienen datos superiores a los de la sanidad española que, no obstante, suma a las 106.896 camas en hospitales públicos 51.373 en privados (un 32 por ciento).