Santé, un entorno rodeado de misterio

S.F.L.
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La finca aparece ya como un lugar poblado en un documento del conde Sancho García fechado el 12 de febrero de 1011

La construcción del palacete de Santé data del siglo XVI. - Foto: Estudios Onienses

Santé aparece ya como un lugar poblado en el documento del conde Sancho García donde figura la dotación de lugares que hacía al monasterio de Oña, fechado el 12 de febrero de 1011. Se trataba de un núcleo de población anterior a la llegada de los monjes benedictinos que después de quedar despoblado se convirtió en una casa de recreación y granja de los religiosos. En el siglo XIX (1835), con la desamortización de los bienes eclesiásticos, el terreno pasó a manos particulares. En unas postales antiguas aportadas por la Asociación de Estudios Onienses a este periódico aparece escrito que el palacete se construyó en el siglo XVI.

Si bien, pese a la mínima existencia de información acerca del misterioso lugar incrustado en pleno monte varios documentos de distintas épocas recopilan ciertas anécdotas desagradables ocurridas en el entorno. El artículo de Eduardo Rojo Sanción y muerte en el monasterio de Oña, publicado en el Boletín de la Institución Fernán González, habla sobre el fallecimiento de dos monjes en Santé, Plácido Álvarez (1711) al caerse de una mula e Íñigo Fernández (1737) ahogado en el río Oca.

La edición del 11 de septiembre de 1928 de Diario de Burgos recoge el accidente que sufrió don Miguel Rebolleda, alcalde oniense por aquel entonces, provocado por la cornada de un toro, ocurrido en la finca, que le dejó muy malherido.