"Esta carretera no aguanta hasta 90 camiones diarios"

I.M.L.
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Los usuarios que transitan por la BU-921, entre Caleruega y Huerta de Rey, achacan el estado de la vía al tráfico pesado, a la estrechez de la calzada y a un trazado con curvas y cambios de rasante peligrosos

Los tramos con el espacio justo para pasar dos vehículos, si no son grandes, jalonan los 15 kilómetros. - Foto: DB

El estado de la carretera BU-921, en el tramo de 15 kilómetros que separan Caleruega y Huerta de Rey, era motivo de debate esta semana en las Cortes de Castilla y León pero sus usuarios habituales llevan décadas sufriendo unas condiciones de peligrosidad que se incrementan con el uso y la falta de mantenimiento. En un recorrido que no dura más de un cuarto de hora se comprueban todos los escollos imaginables para la seguridad vial.

Nada más enfilar esta vía desde Caleruega, empiezan los problemas. "Desde aquí ya empiezan a faltar las líneas, algunas hay en los bordes, pero en el centro, nada", destaca Eduardo Benito, de autobuses Edube, empresa de Arauzo de Miel, cuyos transportes diarios usan esta vía. Con uno de sus minibuses y el camión de Cárnicas Hermanos Maté, de Caleruega, se constata en diversos tramos la estrechez que soporta esta carretera. "Hay muchos puntos donde entran justos dos coches, imagínate si se cruzan dos camiones, uno se tiene que parar y meterse en las tierras de la cuneta", reconoce Antonino Maté, que ha estado muchos años utilizando esta carretera.

El tráfico pesado es el mayor problema que soportan los usuarios de la BU-921. "Cuando hicieron la carretera, no estaban pensada para que pasase tanto camión y se ha llenado de baches y socavones, sobre todo en los bordes, donde los vehículos pesados se orillan para poder dejar pasar a los que vienen de frente", explica Bernardino Marina, vecino de Caleruega que trabaja en la empresa Burpelet en Huerta de Rey y que recorre esta carretera cuatro veces al día, de ida y de vuelta. 

90 CAMIONES DE 40.000 KILOS. El repunte de la industria maderera de Huerta de Rey y, sobre todo, de Doña Santos, se traduce en el aumento del tráfico por esta carretera. "No está hecha para aguantar hasta 90 camiones diarios", asegura Benito, ante lo que Marina tercia para contar su experiencia diaria. "Si te encuentras con dos o tres camiones cargados, como no te dejen pasar ellos porque se paran, tienes que ir detrás de ellos a 30 o 40 kilómetros por hora, no pueden correr más", relata, recordando que cuando van cargados de materia prima maderera o ya procesada pueden llevar hasta 40.000 kilos de peso. "Es demasiado para una carretera con tantos años, no lo soporta", sentencia Marina.

A todo eso, además, los tres añaden los tramos de curvas peligrosas, los sorpresivos cambios de rasante y los espacios en los que la vía se estrecha hasta cuatro metros como puntos negros de la vía. Ahora, los usuarios esperan que la PNL que se aprobaba en la Comisión de Fomento de las Cortes de Castilla y León, a propuesta de Cs y defendida por el calerogano José Ignacio Delgado, se haga una realizada y se aborde, con presupuesto, el proyecto de acondicionamiento de la BU-921.