Íscar y Pedrajas, entre la resignación y la ejemplaridad

SPC
-

Para frenar el brote, el comportamiento de los vecinos está siendo "ejemplar", en una mañana que transcurre "con normalidad" en el segundo día aislados, tras un domingo sin altercados graves "con menos gente en las terrazas"

Íscar y Pedrajas, entre la resignación y la ejemplaridad

Los cerca de 9.500 vecinos de Íscar y Pedrajas de San Esteban (Valladolid) afrontan su segundo día aislados a causa de un brote de la covid-19 que ha dejado por el momento 43 positivos entre la resignación por haber "caído" ahora y no durante los cuatro meses más duros de la pandemia y el comportamiento "ejemplar" para superarlo.

En una jornada que en condiciones normales hubiera sido festiva para ambos municipios, las intenciones de los representantes institucionales, lugareños y otros agentes sociales son las mismas: cumplir a rajatabla las medidas sanitarias para salir juntos de la situación sanitaria dentro de catorce días -el tiempo en el que, de momento deben estar aislados- y servir de ejemplo para el resto de casos en España.

Dos patrullas de la Guardia Civil de Íscar controlan de forma permanente las entradas y salidas de ambas localidades por carretera y por los principales caminos.

Si ayer domingo fueron asistidos por agentes de Valladolid y Zamora, este lunes cuentan con el apoyo de guardias civiles de Segovia, así como de un helicóptero.

Esta vez el virus ha golpeado con más fuerza al área de salud de Íscar ya que, según ha recordado el alcalde de Pedrajas de San Esteban, Alfonso Romo, durante el Estado de Alarma solo se registraron cinco positivos y "muy espaciados en el tiempo", mientras que ahora "en tres días, se confirmaron once positivos y al día siguiente se sumaron otros seis", según cuenta en declaraciones a Efe.

Para frenar el brote, el comportamiento de los vecinos está siendo "ejemplar", en una mañana que transcurre "con normalidad" en el segundo día aislados, tras un domingo sin altercados graves "con menos gente en las terrazas y con todo el mundo usando mascarillas".

A cinco kilómetros de Pedrajas de San Estebán, en Íscar, la situación es similar; "normalidad y cumplimiento de las normas", según ha explicado su regidor, Luis María Martín.

"Ayer ya nos dictaron las normas a seguir, se puso en conocimiento de la población y la gente lo ha asumido, se está comportando fenomenal y no hay ningún problema", ha detallado a Efe.

Ejemplaridad ante el cumplimiento de las normas que va unida a la resignación por ser este lunes un día especial para las dos localidades: en condiciones normales y si la Junta no hubiera suspendido las fiestas en Castilla y León, hoy se conmemoraría el patrón de Pedrajas de San Esteban y sería la tercera jornada taurina para los iscarienses.

Hace un año con el traje de peña, celebrando con la familia y los amigos entre abrazos las fiestas del pueblo, y ahora con mascarillas y distanciamiento social. Un día de San Esteban atípico en Pedrajas, que como estaba previsto ya antes del aislamiento solo mantiene la misa y con una serie de medidas restrictivas para garantizar la seguridad.

Romo ha explicado que se ha reducido el aforo de la Iglesia para poder mantener la distancia de seguridad entre los feligreses que acudan a la liturgia, entre los que se encontrarán representantes del Ayuntamiento y de diferentes asociaciones del municipio.

"Ya llegarán otros años en los que celebremos las fiestas como siempre", ha afirmado el regidor, quien ha defendido el confinamiento porque los contagios "habían crecido y es la forma de pararlo".

De igual manera, en Íscar este lunes sería la tercera jornada de fiestas si la Junta no hubiera ordenado su anulación a mediados de junio. Hoy estaría programados encierros campero y mixto, una capea, la rebolada de peñas y charanga por las terrazas, otra corrida por la tarde y la verbena nocturna.

"La gente lo ha asumido bien, ya lo sabíamos desde hace un mes. Ahora con el confinamiento lo están llevando también bien, todos dándonos mucho ánimo para que el año que viene las disfrutemos con más ganas", ha confesado Martín.