Villanueva se ofrece a colaborar para salvar su iglesia

S.F.L.
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El Ayuntamiento financiaría junto con la Diputación y la Diócesis las obras, que costarán 70.000 euros

La limpieza y la retirada de escombros y tejas debe realizarse cuanto antes para evitar mayores desgracias. - Foto: DB

La iglesia de Villanueva de los Montes tiene una oportunidad de salvación. En un principio, la Diócesis descartó destinar fondos para la rehabilitación del tejado, que se hundió hace dos semanas, puesto que «no suele ser habitual emplear cuantías económicas» en templos deteriorados y que se encuentran cerrados al culto. Sin embargo, el interés mostrado por parte del presidente de la junta vecinal por ejecutar una rehabilitación de los daños ha provocado que la Diócesis cambie de opinión. «Si el Ayuntamiento pretende dedicar parte de su presupuesto en las obras, nosotros podemos apoyar su idea», afirma el vicario general del Arzobispado, Fernando García Cadiñanos.
Tras la inspección ocular en la iglesia de Villanueva de los Montes que llevó a cabo el aparejador de la Diócesis, Miguel Ángel Ortega, la semana pasada comprobó que, pese a que parte del tejado se vino abajo, las obras de restauración «no superarán los 70.000 euros».
Para llevar a cabo una reforma, la pedanía deberá presentar un proyecto de obra que acompañará a la solicitud para optar a las ayudas del conocido como ‘convenio de las goteras’. A partir de entonces, los expedientes se valorarán y puntuarán por una comisión de técnicos del Arzobispado y de la Diputación con el fin de seleccionar aquellas actuaciones que se consideren más urgentes.
 La iglesia de San Román cuenta con más posibilidades de recibir la ayuda porque «el Consistorio quiere colaborar. Cuanto mayor importe dedique, mayor puntuación recibirá», declaran fuentes de la Diócesis.
A simple vista, los daños en la iglesia parecen mayores a los que realmente se enfrentan. «El estado de ruina únicamente lo presenta la parte de la cubierta de madera que cayó. La espadaña y la parte del ábside no se encuentran del todo  mal», manifiesta Ortega.
Por el momento, la pequeña localidad mantiene su templo cercado con una franja de perímetro de precaución pero urge -en los próximos días- la limpieza y retirada de escombros, tejas y la protección de los muros para que no se deterioren más. Dichas faenas las realizarán todos los habitantes del pueblo y los voluntarios que se presten.
El presidente de la junta vecinal, José Ignacio Herrán, hará todo lo que esté en su mano para conseguir apoyos y lograr levantar el techo de madera que se vino abajo el jueves 13 de febrero. «Me hace ilusión volver a presenciar la iglesia en un buen estado, es el primer inmueble con el que uno se topa nada más entrar en el pueblo», declara. Asimismo, añade que «no se imagina este lugar sin iglesia» aunque apenas residan siete vecinos.
El templo de Villanueva lleva más de doce años cerrado al culto por su precario estado. Un hecho que Herrán contempla cambiar. Los dos últimos funerales tuvieron que oficiarse en Oña, a 8 kilómetros de distancia, aunque el cementerio se reformó por completo cuando comenzó su primer mandato, en 2015.
Herrán asegura que esto cambiará en el caso de que la mejora se lleve adelante, siempre y cuando obtengan la subvención de la Diputación y el Arzobispado. «Me gustaría que en San Román se volvieran a oficiar misa en días señalados», expone el regidor.