«No soy necesario para este proyecto»

J.C. MORENO
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Jesús Martínez, el ya expresidente del Burgos CF, analiza el presente y el futuro del club, ahora en manos del argentino Antonio Caselli y su familia

«No soy necesario para este proyecto» - Foto: Luis López Araico

El lunes Jesús Martínez puso punto y final a su etapa como presidente del Burgos Club de Fútbol. Llegó al cargo con el anterior consejo de administración, en sustitución de José Luis García, y se mantuvo en el cargo tras el desembarco de los nuevos propietarios, la familia Caselli. Desde junio ha ejercido el cargo, aunque las decisiones importantes las tomaba el dueño del club, Antonio Caselli. Pero sí fue clave su papel en el traspaso de poderes y dentro de la organización del club para unos nuevos inquilinos llegados desde Argentina y con escasos conocimientos del funcionamiento de un club en España. Pero después de seis meses, considera que ha llegado el momento de dejarlo. Insiste en esta entrevista que ya no es necesario y que el club está perfectamente estructurado para su normal funcionamiento. De esta forma Jesús Martínez cumple su segundo ciclo dentro del deporte burgalés. Fue pieza clave en el nacimiento del San Pablo de baloncesto, del que también fue presidente y con el que vivió el ascenso a la ACB junto al actual propietario, Félix Sancho. Ahora se marcha del Burgos CF. Ha dirigido por tanto a las dos entidades deportivas más importantes de la ciudad y pocos hay que conozcan como él todos los entresijos de ambos clubes y las peculiaridades de los que los dirigen. Jesús Martínez considera «ambicioso» el proyecto de los Caselli, con una apuesta muy importante como es la construcción de una ciudad deportiva.
¿Por qué no sigue en el Burgos Club de Fútbol?
Ya no había espacio para mí, no era necesario en este proyecto. La estructura del club está perfectamente definida a través de una dirección general para la parte de gestión y la parte de representación la tiene Franco Caselli. Por eso he dado un paso a un lado.

¿Le pidió Antonio Caselli que siguiese?
Sí. En su momento la opción era que continuara, lo hablamos y he entendido que lo mejor para todos, para el proyecto, era que diera un paso al lado. Creo que era lo que tenía que hacer.

¿Y por qué siguen Nacho San Millán y Julián Alonso?
Ellos representan todavía en torno a un 6% del capital social y desde el principio de la operación se valoró que hubiera dos personas del anterior consejo.

¿Ser presidente y tener poco margen de acción también habrá sido clave?
Sí, evidentemente, pero lo fundamental es la sensación de no ser necesario ya para el proyecto. Si ya tienes una estructura con un director general y con Franco Caselli, no queda lugar para una tercera persona. Lógicamente creo que lo adecuado era marcharme.

¿Fue importante en esta decisión la marcha de Luis Belli, con el que mantenía una gran relación?
No. Mantenía una buena relación porque trabajábamos codo con codo. También mantengo buena relación con el resto de trabajadores, tanto los de aquí como los que han venido de Argentina. Repito que creo que no soy necesario para este proyecto porque hay gente preparada y entiendo que ya no tengo sitio.

¿Cómo han sido estos meses, desde junio, con los Caselli?
Han sido complejos. Son gente que viene de fuera, que quieren hacer un proyecto grande e importante. La relación personal ha sido muy buena y el trabajo del día a día ha sido complejo. La marcha de Traversone de la dirección deportiva, todo el trabajo realizado durante el verano...

¿Cómo definiría el proyecto de la familia Caselli?
Ambicioso. Creo que hay que sustentarlo en bases fuertes. La construcción de una ciudad deportiva será clave para el futuro de este proyecto, lo mismo que la figura de un director deportivo para cimentar la estructura deportiva. Con todo eso el proyecto irá adelante.

Haciendo unas cuentas rápidas en su primer año el gasto económico será brutal.
Es brutal para esta temporada. El déficit para esta temporada estará en torno a los tres millones de euros. Ellos tienen capacidad económica suficiente pero creo que no es aconsejable de cara al futuro. Creo que se irá reestructurando todo. Habrá un proyecto ambicioso, con una inversión fuerte, pero las cuentas de alguna manera se sanearán y en eso está el director general, Fernando Cassina.

Cuando viene gente de fuera con unas ideas tan ambiciosas siempre corren los rumores sobre sus objetivos y sobre cuánto tardarán en marcharse. ¿Existe ese riesgo?
Yo tengo confianza en ellos, y así me lo han transmitido tanto Antonio como Franco Caselli. Ellos vienen para hacer un proyecto duradero. Nunca he percibido que fuera un proyecto especulativo, creo que es ambicioso y para crecer. Espero, deseo y creo que será así.

¿Por qué siempre genera más ilusión cuando el proyecto llega desde fuera?
Creo que eso lo llevamos los castellanos en los genes, especialmente los de Burgos. Abrimos más fácilmente la puerta a la gente de fuera que a los de casa.

Porque la situación deportiva actual es peor que hace dos años y no mucho mejor que hace un año.
Es verdad que se ha creado una ilusión y al final las percepciones son importantes. Creo que los aficionados perciben que este es un proyecto potente y están enganchados, mas allá que ahora mismo la situación deportiva ahora mismo no sea buena.

Pero a nivel deportivo es obvio que se han cometido muchos errores, tanto en la planificación como en los fichajes o en la duración de los contratos. Son errores que van a costar mucho dinero.
Indudablemente. La planificación de la plantilla no ha sido la adecuada. No descubro nada nuevo, nada que no pensemos todos. Pero esto debe de servirles de aprendizaje para que en el futuro se corrijan estos desajustes.

Durante la junta de accionistas Antonio Caselli fue bastante crítico con su entrenador, José María Salmerón. ¿No es extraño?
Cada uno expresa lo que cree conveniente. Yo siempre soy partidario de hacer las críticas de puertas para adentro. Exteriormente ahora más que nunca tenemos que apoyara al equipo, al entrenador. Estos son nuestros jugadores, este es nuestro entrenador, y tienen que sentir que tienen todo el apoyo del club y de la afición para sacar esto adelante. Si hay que corregir errores se hará de forma interna. Cuando se gana 3-0 es muy fácil estar con el equipo, pero cuando hay que estar con ellos es cuando se pierde 0-3 y contra el último clasificado. Hay que estar más unidos que nunca en torno a este proyecto. Todavía no hay nada perdido y se puede salir adelante.
¿Realmente cree que todavía se puede aspirar a la zona noble de la clasificación?
Hay muchísimo tiempo. Una racha de tres victorias consecutivas te mete arriba. Recuerdo la pasada campaña cuando se ganaron el último partido de diciembre y los dos partidos de enero. Se comenzó a mirar hacia arriba y veníamos de muy abajo. A nivel de puntuación hay tiempo suficiente para dar la vuelta a la situación. Pero hay que trabajar, obtener resultados y acertar. Y todos, comenzando por los jugadores y el cuerpo técnico y junta directiva, caminemos en la misma dirección.

Conociendo a los Caselli,  ¿cree que reforzarán la plantilla en diciembre?.
Creo que atenderán las necesidades que les pida el cuerpo técnico. Con un presupuesto de más de cuatro millones, si tienen que reforzar el equipo lo harán.

En la junta también sorprendió y Caselli lo repitió varias veces, las dificultades que se están encontrando en Burgos. ¿A quién se refería?
Esa pregunta la tiene que responde Antonio.

¿Está relacionado con los problemas para conseguir campos de entrenamiento?
Hay que ser justos. A nivel de instalaciones del Ayuntamiento y la federación, no podemos olvidar que nos dejaron Pallafría para hacer toda la pretemporada, siempre que hemos tenido necesidad de utilizar los campos de hierba artificial nos los han dejado. Por parte del Ayuntamiento no están cediendo el Sedano. Todos queremos más pero hay que ser justos y reconocer las ayudas y colaboración que hemos tenido.

Pero el Burgos ha pedido al Burgos Promesas poder utilizar sus instalaciones y se han negado. ¿Se refería a eso?
Sé que Franco Caselli ha tenido contactos con Félix Sancho, pero desconozco el contenido de estas conversaciones.

¿Se estaba refiriendo a la irrupción de Félix Sancho en el Promesas?
No lo sé, debe responder Antonio, pero puede ser.

Pero Jesús Martínez conoce muy a Félix Sancho, ha estado con él en el San Pablo. ¿Cree que su llegada al Promesas es por meterse de esa manera en el fútbol tras no poder comprar las acciones del Burgos?
Esa pregunta se la debe hacer a Félix Sancho. Félix es una persona ambiciosa, y en sus proyectos siempre le gusta crecer y ganar. Si ha entrado en el Promesas entiendo que es para hacerlo grande y crecer.

Con la pasión que tiene por el deporte y después de su paso por el San Pablo y por el Burgos Club de Fútbol,  ¿qué va a hacer ahora?
No lo sé. Seguir viendo al Burgos, el baloncesto, el rugby, deporte en general, que tenemos mucho y bueno en Burgos.