Los salvacunetas de la N-234 se irán protegiendo poco a poco

R.P.B.
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El Ministerio no considera urgente actuar en estos peligrosos elementos de una vía que suma hasta 414 de estas construcciones, en las que han perdido la vida este año tres personas

Esta estructura protege mucho en caso de salida de vía. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Las tres últimas muertes registradas en la N-234 (carretera de Soria) a su paso por la provincia de Burgos tuvieron un denominador común: los vehículos implicados chocaron con salvacunetas, esas arquetas o muros de hormigón sobre un tubo de drenaje que pueblan casi todas las carreteras, especialmente la N-234. Los pueblos que se ubican en torno a esta carretera, tanto en Burgos como enSoria, han manifestado en más de una ocasión su malestar por la peligrosidad que entrañan estas construcciones, y han solicitado bien su supresión, bien su protección, toda vez que hay que alternativas que reducen el riesgo en caso de salida de vía, que sigue siendo la principal causa de accidentalidad en ruta. 
El Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana admite que en las carreteras existen, en efecto, gran cantidad de pasos salvacunetas de accesos a caminos, nada menos que 414 sólo en la N-234. «Para el tratamiento de los que no están protegidos existen varias opciones, tales como instalar barrera de seguridad, acondicionar el entorno haciendo desaparecer el obstáculo; o bien instalar elementos que frente a una salida de vía minimicen los efectos de un eventual impacto. Periódicamente se va actuando en las líneas apuntadas», indican fuentes ministeriales. Así, siendo cierto que en alguno de estos puntos ya existen sistemas de protección, aún hay muchos que no lo están.
Pero desde el Ministerio consideran que la mayoría de los que no están protegidos se sitúan «en travesías con limitaciones en la velocidad, por lo que el impacto es menos peligroso que en el resto de la carretera, por lo que su protección se estudiará una vez protegidos el resto de pasos. De los accesos restantes, se estudia proteger las impostas de pasos salvacunetas y la posibilidad de acometer alguno de ello».Esto es, que no se considera uno de los principales problemas. Y no el más urgente, toda vez que señalan las mismas fuentes que siendo cierto que si en este año este año 2020 han acontecido dos accidentes mortales por choque contra imposta de paso salvacunetas en la N-234,«desde el 1 de enero de 2016 hasta la actualidad se han registrado otros cinco accidentes mortales más en esta carretera, ninguno de ellos contra impostas de pasos salvacunetas».

Unidos ante el peligro. Según publicó este periódico hace varias semanas, los pueblos que recorre la N-234 a su paso por la provincia de Burgos se unirán para exigir al Ministerio la eliminación o protección de estos elementos, que consideran un verdadero peligro y que les preocupan sobremanera. Más aún cuando las soluciones no son especialmente caras. En este sentido, una de ellas se compone de una serie de elementos estructurales de hormigón armado y acero galvanizado dispuestos longitudinalmente en las cunetas capaces de evitar una colisión brusca contra el muro que forma parte de los pasos salvacunetas. Esas rejillas de hormigón no afectan para nada al salvacunetas y, sin embargo, permiten salvar vidas, como ha podido demostrarse ya en varias carreteras. Según los expertos, en caso de salida de vía esa sencilla estructura evita el choque frontal contra el hormigón; lo que consigue es que el coche sortee el impacto y siga su trayectoria hacia la finca aneja a la vía, con lo que no hay impacto frontal (lo que no quiere decir que el accidente no sea aparatoso o grave; pero, desde luego, sí evita el choque frontal, el más mortal de todos).