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El 40% de las viviendas están vacías la mayor parte del año

David Alonso
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La Comunidad tiene el porcentaje más alto de domicilios que no son para uso habitual de todo el país, superando en quince puntos la media nacional, impulsada por la despoblación y la dispersión territorial

Imagen aérea del centro de la ciudad de Soria. - Foto: Eugenio Gutiérrez

Cuatro de cada diez casas de Castilla y León no son para uso habitual de sus propietarios y están consideradas como segunda vivienda a ojos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Se trata de la cifra más alta de todo el país superando en más de quince puntos la media del conjunto de las autonomías, que se fija en el 25 por ciento. Una realidad que pone en evidencia como el problema de la despoblación y la dispersión de población están dejando un reguero de inmuebles que antaño fueron moradas habituales de sus propietarios y que ahora se encuentran en manos de sus herederos. A este se le suma el auge que las residencias de fin de semana en las provincias del sur –fundamentalmente por parte de los madrileños–, dejando cifras insólitas como la de la provincia de Ávila, donde el sesenta por ciento de las casas no son para su uso habitual sino como segunda vivienda.

Así lo pone de manifiesto el último informe del Ministerio de Raquel Sánchez, que detalla como del 1,7 millones de casas que componen el parque de viviendas de Castilla y León, algo más de un millón son consideradas vivienda principal –aquellas que según la ley se utilizan toda o la mayor parte del año como residencia habitual de una o más personas–, mientras que 702.147 están categorizadas como no principales –cuando se utilizan solamente parte del año, de forma periódica o esporádica y no constituye la residencia habitual de una o varias personas. Puede ser, por tanto, una casa de campo, playa o ciudad que se emplee en vacaciones, verano, fines de semana–.

Para poner en contexto la importancia de la cifra autonómica, donde el 40 por ciento son de este segundo tipo, basta con compararlas con otras comunidades cercanas como Cantabria o Galicia (30 por ciento), Madrid (10%) o País Vasco (14 por ciento). De hecho, en regiones tradicionalmente turísticas como Cataluña (18,5%), Baleares (23 por ciento) o Comunidad Valenciana (35%) no se alcanza el porcentaje de Castilla y León.

Valladolid, la excepción

De hecho, además del paradigmático caso de Ávila, otras dos provincias, también del sur de la Comunidad, están a punto ya de rebasar la línea y tener más segundas viviendas que principales. Se trata de Soria y Segovia, ambas con un 49% de domicilios no principales. En el caso opuesto, y rompiendo la media autonómica se encuentra Valladolid, donde casi el 80 por ciento de sus casas son para uso habitual de sus propietarios. León y Palencia, al norte de la Comunidad, también presentan porcentajes por debajo de la media autonómica.

El rastro de la crisis del ladrillo

La implosión del ladrillo tras la crisis de 2008 se llevó por delante un sector que había experimentado un vertiginoso crecimiento durante varios años. Ahora, trece años después, las grúas vuelven a formar parte del paisaje urbano de las ciudades de Castilla y León, aunque todavía queda mucho para recuperar las cifras que manejaba el sector antes de lo ocurrido en 2008. Buena muestra de ello es como, según las cifras oficiales del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, entre 2008 y 2020, el parque de viviendas de Castilla y León creció en 81.000 nuevas casas, al pasar de 1.674.758 a 1.755.699. Por el contrario, solo entre 2005 y 2008, la cifra creció en 110.000, reflejando la importancia del boom inmobiliario que vivió la Comunidad en aquellos años. De hecho, en los ocho primeros años del siglo, Castilla y León ganó más de 200.000 viviendas, casi tres veces más que en los últimos 12 años. Los últimos ejercicios están registrando incrementos de entre 2.000 y 3.000 viviendas al año, frente a los  35.000 del año 2008, o incluso los 15.000 que se registraron ya en pleno 2009 con el sector en plena autodestrucción.