Cerco al maltratador

Ángelica González
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En un año especialmente sangriento en la provincia de Burgos, con dos muertas por violencia de género, damos voz a algunos de los profesionales que trabajan todos los días para defender y empoderar a las mujeres

Cerco al maltratador - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Lucía Lópezpolicía nacional
«Es un delito especial»
«En los casos de violencia de género lo que hacemos es recibir la denuncia, bien porque la víctima venga a Comisaría o porque nos llegue la información a través de un parte médico o por el testimonio de una tercera persona. Si es la víctima la que viene, se recoge su denuncia e inmediatamente se le ofrece la atención por parte de un psicólogo de la Junta, un servicio que funciona de maravilla, o por parte del Colegio de Abogados. Todas llegan muy afectadas y despistadas con respecto a los trámites legales», explica la policía Lucía López, miembro de la Unidad de Familia y Mujer (UFAM). La investigación, en el caso de que sea necesario -que son casi todos, según la agente- pasa por la detención del autor, la realización del atestado y su remisión al juzgado. «Se trata de un delito especial porque la persona perjudicada está denunciando a alguien cercano e influyen muchos sentimientos». Su mensaje para quienes están sufriendo violencia de género: «Que sepan que aquí les vamos a poner en contacto con quien las van a informar de los trámites que tienen que hacer y de las ayudas a las que pueden tener derecho, y es que muchas veces se agobian por los hijos, por la economía...». La UFAM está compuesta por 8 policías y varios de ellos a la protección de las víctimas, estando en contacto con ellas 24 horas.

 

Amparo Martínezpsicóloga
«Las secuelas psicológicas son devastadoras»
Las secuelas psicológicas que deja el maltrato, explica Amparo Martínez, psicóloga de La Rueda, son devastadoras: «Pérdida de confianza, una autoestima bajísima, trastornos del estado de ánimo, del sueño, de la conducta alimentaria... Muchas tienen, además, alguna adicción, a fármacos o a alcohol muchas veces, lo que es un intento de tener algún control sobre otros ámbitos porque ven que no pueden controlar su vida familiar».
En La Rueda no hay límite de sesiones (que son gratuitas) aunque el objetivo de la psicóloga es que tras la terapia sean capaces de seguir adelante solas: «Al principio, intento dar una por semana y luego la cadencia se va alargando porque lo que queremos es que sean autónomas». También ofrecen terapias para que recuperen la calidad de vida como yoga o un grupo de ocio, y otras para que sepan defenderse (varios guardias civiles de forma voluntaria las enseñan defensa personal); también las hay grupales (con otras víctimas) y para las familias, que juegan un papel importante arropando a la víctima. La recuperación varía mucho de unos casos a otros: «Hay mujeres que tras diez sesiones te dicen que ya pueden caminar solas pero tengo casos, afortunadamente los menos, con los que llevo tres y cuatro años».

 

Laura Álvarezguardia civil
«Estamos para acompañara las mujeres»
Laura Álvarez es agente de la Guardia Civil y forma parte del Equipo de Mujer y Menor (Emume), cuya función es formar a todos los agentes de la provincia en la atención a las víctimas de violencia de género y a menores desde el punto de vista legal pero también en la forma en la que recibir en un primer momento a las mujeres, comprender su situación y empatizar con ellas. En los casos especialmente graves, que terminan con la muerte de las víctimas -este año ha habido dos en la provincia, en Salas de los Infantes y Villagonzalo- también interviene el Emume, que se ocupa de la investigación desde el principio. 
A su juicio, es absolutamente necesario acabar con la violencia de género y en la Guardia Civil, explica, ese objetivo se persigue, entre otras cosas, con una formación constante a los agentes, lo que ha desterrado para siempre el cuestionamiento de las víctimas, algo que hace años solía ocurrir cuando se atrevían a dar el paso de denunciar: «Eso ya no ocurre nunca. Las mujeres del ámbito rural, que es el que nos toca, deben saber que estamos aquí para ayudarlas, para recibirlas y acompañarlas en un camino que sabemos que es difícil y doloroso pero en el que van a conocer a mucha gente dispuesta a echarles una mano. Estamos para lo que necesiten».

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