Sáez Aguado asegura que la decisión del cierre de San Juan de Dios la ha tomado la orden religiosa y no la Junta

M.L. Martínez (ICAL)
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El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, atiende a varias empleadas del hospital San Juan de Dios, que recogían firmas para evitar el cierre. - Foto: Ricardo Ordóñez (ICAL)

El consejero de Sanidad señala que el gasto global en conciertos de hospitalización se ha reducido entre 2007 y 2013 en un 33 por ciento, de 60,5 a 40 millones de euros

El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, aseguró hoy en Burgos que la decisión de cierre del Hospital San Juan de Dios el próximo 31 de diciembre la ha tomado la propia orden religiosa y no la Junta de Castilla y León, con quien mantiene “desde la época del Insalud” una colaboración y concierto para enfermos con necesidad de recibir cuidados paliativos o crónicos.

“La Junta no cierra ningún hospital”, aseguró, a la vez que resaltó que la Administración regional le ha trasladado a la congregación la intención de continuar con el concierto, “mejorado en 2007 y 2008”, puntualizó el consejero, con un incremento de tarifas en esos años del 15 por ciento, según apuntó. Además, recordó que la Junta ha apoyado con más de tres millones de euros las obras de remodelación acometidas en las instalaciones recientemente.

Según expuso, existe un centro similar en Castilla y León, que atiende el mismo tipo de pacientes (cuidados paliativos y crónicos), que es el centro hospitalario Benito Menni, con tarifas inferiores del 5 por ciento con respecto a las del burgalés y que “no presenta problemas de inviabilidad”, dijo.

En este sentido, señaló que “tal vez merezca la pena sentarse de nuevo a negociar partiendo del compromiso que existe por parte de la Junta de mantener la actividad y garantizar la facturación como la de estos años en 2014, 2015 y sucesivos”. Este año, desveló, “los sueldos se han incrementado y también lo han previsto para el próximo ejercicio”. “Igual tienen que plantear medidas que tienen que ver con la gestión”, expuso, porque “reduciendo las dimensiones igual se puede reducir la inviabilidad”.

El consejero de Sanidad se reunió con los responsables del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) para abordar este asunto y, previamente, fue recibido a las puertas del centro sanitario por un grupo de trabajadoras del Hospital San Juan de Dios, con quienes departió varios minutos.

En este sentido, afirmó que la Junta “no ha modificado su posición”, que están “abiertos” a la negociación de un concierto que permita “seguir apostando por el mismo servicio que actualmente”, declaró. Sáez Aguado se mostró partidario de seguir hablando con la orden para ver si se puede “reconducir la situación”, dijo.

“Deuda histórica”. En cuanto a que haya una deuda histórica con la Junta de diez millones de euros, tal y como denuncian desde la orden religiosa, el responsable regional negó existencia de la misma y declaró que el gasto global en conciertos de hospitalización se ha reducido entre 2007 y 2013 en un 33 por ciento, de 60,5 a 40 millones de euros.

Sin embargo, expuso que la facturación del hospital de Burgos se ha incrementado en un 16,8 por ciento en el mismo periodo, desde los 3,3 millones en 2007 a los 3,8 en 2013. A ello agregó que sus tarifas en 2008 fueron “mejoradas hasta el máximo permitido”.

El único aspecto que reconoció el consejero de Sanidad fue el relativo al ritmo de los pagos del día a día, si bien subrayó que “ése no es el problema sino la tarifa que la Orden considera insuficiente” ya que ésta “no garantiza la viabilidad del centro privado”.

En el caso de que finalmente no se alcance ningún acuerdo y que el Hospital San Juan de Dios cierre sus puertas el próximo 31 de diciembre, Sáez Aguado aseguró que los pacientes allí ingresados serán atendidos con los recursos de la sanidad pública de Burgos.