Los feriantes se quejan de falta de agua y enganches de luz

C.M.
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Feriantes cogiendo agua en una fuente cercana. - Foto: Alberto Rodrigo

Los feriantes que cada año instalan sus atracciones o las casetas durante las fiestas están acostumbrados a casi todo en su recorrido por diferentes puntos de España pero lo que nunca les falta desde el primer momento que llegan a una ciudad.

Cuando llegaron el miércoles a primera hora de la mañana se encontraron con que no tenían agua. Hasta prácticamente las 14 horas no pudieron conectarse a la red de abastecimiento y tuvieron que ir a la fuente junto al centro cívico Río Vena a coger agua para limpiar sus instalaciones que se habían llenado de polvo tras recorrer kilómetros de carretera o para poder lavar la vajilla de las casetas de alimentación. 
El malestar entre ellos iba creciendo a medida que avanzaba la mañana. Los proveedores de cerveza también necesitaban el agua para poner en marcha los barriles y también tuvieron que ir a por ella a la fuente. 
José María, de Salchichería Pinillos, que lleva 55 años viviendo a Burgos desde Logroño, se afanaba en limpiar su caseta después de coger agua en un cubo desde la fuente con un calor inaguantable. También comparte generador con otras casetas para poder tener electricidad. «En otras ciudades el Ayuntamiento nos proporciona luz pero aquí nos tenemos que buscar la vida», aseguró. 
Unos metros más adelante, Fernando, de Churrería el Riojano, también se quejaba de lo mismo cuando a media mañana no había podido lavar la vajilla ni le habías proporcionado las vallas para delimitar la parte trasera de su negocio. «El Ayuntamiento nos exige muchas cosas pero no cumplen y luego nos viene Sanidad. No es lógico que tengamos que ir a por agua a la fuente», indicó. 
Finalmente, el agua llegó y las diferentes atracciones y casetas pudieron funcionar con normalidad y abrir sus puertas. También los Bomberos revisaron el plan de seguridad. Todo estaba correcto.
La principal pega que ponen los feriantes es tener que depender de grupos electrógenos, dado que no pueden estar encendidos permanentemente. Tienen un coste de 120 euros al días.
en villalonquéjar. Como las caravanas y remolques en las que residen los feriantes no caben en el recinto ferial, se instalan como cada año entre las traseras del cementerio y Villalonquéjar. El entorno está sucio y lleno de maleza, según denunciaron, y tampoco cuenta conexiones al alcantarillado hasta el punto de que tienen que comprarse su propia boca de riego para tener agua. También deben alquilar otros generadores si quieren tener electricidad en esta zona.
Cabe recordar que el año pasado fue el PSOE, el que a través de su concejal Óscar González, la formación que denunció las condiciones de la zona y reclamaron mejoras y también seguridad durante el tiempo que estén instalados allí. «Ahora son los que gobiernan y no ha cambiado nada».
El colectivo quiere mantener una reunión con el nuevo equipo de Gobierno tras el anuncio de Daniel de la Rosa de trasladar provisionalmente las barracas a la Milanera. «Esperemos que cuenten con nosotros para cualquier decisión. Queremos venir a la feria de Burgos dignamente», concluyeron.