"Por ser una historia de amor, no tiene porque ser cursi"

PATRICIA BARRIOS
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Entrevista a la joven escritora Lucía Martínez Alcalde, que ha publicado su primera novela Me debes un beso, después de haberla realizado cuando tenía tan solo 16 años

"Por ser una historia de amor, no tiene porque ser cursi" - Foto: DB/Tomás Alonso

 

Me debes un beso, su debut como novelista ha sido de una de las grandes sorpresas de la temporada, ¿por qué?

Creo que Me debes un beso puede incluirse dentro de novela romántica o novela juvenil, pero también pienso que puede gustar a gente de diversas edades, como de hecho está pasando. El otro día me escribió un lector, padre de dos hijos, para agradecerme lo mucho que había disfrutado con la novela, cómo le había hecho recordar sus años jóvenes y lo mucho que le gustaría que sus hijos vivieran una historia así. Cuando la escribí, a los 16 años, leía mucha novela juvenil, sobre todo del escritor José Ramón Ayllón.

¿Por qué hay colas interminables para ver 'tengo ganas de ti' y similares y no para leer libros de quinceañeros?

Supongo que porque leer conlleva un esfuerzo mayor que ponerse a ver una peli. De todas maneras, creo que hay quinceañeros que sí que leen mucho, que devoran novelas de autores que han conseguido "engancharlos", por las historias que cuentan o el modo de contarlas, o por ambas razones.

Tú creciste con harry potter, ¿no?

Podría decirse que sí, aunque empecé a leerlos cuando ya había salido el 4º y cuando salió el último se me había pasado un poco la fiebre de Harry Potter. Tuve una época en que me gustaba mucho la literatura fantástica, me encantaba El Señor de los Anillos y en esa época escribí una novela bastante larga (que nunca terminé) con temática de este estilo

¿En tu libro hay mucha ñoñería o la justa?

Jajajaja. Supongo que depende de la sensibilidad de cada uno. Lo que siempre digo es que por ser una historia de amor no tiene por qué ser cursi. Si un libro trata de amor, puede ser romántico, pero no es necesariamente cursi, aunque reconozco que la frontera entre lo uno y lo otro es muy difusa. Si por cursi o ñoño se entiende sentimentaloide, creo que "Me debes un beso" no lo es. Sí que se expresan los sentimientos de los protagonistas pero también hay mucho más que eso.

¿Tú crees que un adolescente de ahora se va a identificar con tus personajes?

La verdad es que al principio lo dudé, porque desde que escribí el libro han pasado 7 años y han cambiado muchas cosas en ese tiempo, pero el caso es que los chicos y chicas de esas edades con los que he podido hablar que se han leído la novela sí se han sentido identificados, en mayor o menor medida.

Supongo que es porque en el fondo trata temas universales que preocupan a cualquier persona en su paso por la adolescencia y la juventud: el enamoramiento, los amigos, los problemas en el cole o en la universidad, los conflictos en casa...

El otro día, por ejemplo, una chica de 15 años me comentaba por Twitter que "Me debes un beso" le había hecho pensar mucho y que ella quería ser más como María (la protagonista).

¿Ha evolucionado tu forma de escribir desde que escribiste esta historia? El estilo, los temas etc.

Sí. El estilo creo que ha cambiado mucho. En siete años he leído muchísimo más, he escrito más cosas, he ido aprendiendo mucho de unos y otros. Los temas creo que no tanto. Mis temas preferidos siguen siendo los que están esbozados en “Me debes un beso”: las personas, el encuentro, el descubrimiento de alguien que llegará a ser especial, cómo todos somos responsables de todos, el crecimiento, el proceso de maduración, la actitud ante el sufrimiento, el amor, la reflexión sobre la vida…

¿Dirías que tu novela es autobiográfica?

- Creo que todas las primeras novelas de los escritores tienen bastante de autobiográfico, de un modo u otro. Es autobiográfica en algunos hechos y conversaciones. Por otra parte, creo que la manera de ver la vida de María, era la mía a esa edad.

Entonces, ¿consideras que es importante escribir sobre lo que conoces?

Sí. Tuve una época de escribir mucha fantasía, o historias como de mayores –policiacas, de problemas familiares, ¡hasta una de problemas de tráfico de drogas cuando tenía 12 años!, imagínate la poca idea que podía tener sobre esos temas-, y de repente empecé a escribir sólo de lo que conocía o había vivido, todo ello añadido a una gran dosis de imaginación, claro, pero siempre con una base real. El género de fantasía, en cierta manera es otra forma de escribir sobre lo que conoces, porque no dejan de ser mundos que te inventas y tú pones las reglas. Pero los otros temas se me escapaban totalmente de mi experiencia y conocimiento, me inspiraba en algún libro que hubiera leído o en alguna película, pero claramente no controlaba el tema. Creo que “Me debes un beso” es la primera novela de las que escribí en la que hablo realmente de lo que conozco, de lo que vivo, de lo que veo a mi alrededor. También por eso supongo que salió tan autobiográfica.

¿Cómo ves la juventud de hoy en día?

Creo que es propio de los jóvenes la ilusión por los grandes ideales, y hay muchos inquietos con ganas de hacer muchas cosas grandes: con su vida, con su trabajo y con el mundo. Pero también veo que no lo tenemos muy fácil y tenemos que enfrentarnos a veces con el cinismo de muchos adultos, con su falta de confianza, incluso con nuestros propios miedos o nuestra falta de ilusión. Por eso creo que es muy importante que nos apoyemos entre nosotros, que potenciemos esas inquietudes sin dejar que mueran o que se queden sólo en palabras. Para mí es vital estar rodeada de gente con las mismas inquietudes, no con las mismas ideas o creencias, sino con las mismas inquietudes, las mismas preocupaciones y las ganas de hacer algo para cambiar los problemas, gente con la que puedas dialogar, crecer, enriquecerte y aprender.