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Hasta el infinito y más allá con Val Citores

S.F.L.
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El pintor inaugura hoy en Briviesca su último trabajo, compuesto por más de 25 obras de obras abstractas que representan el cosmos

José María Val Citores. - Foto: S.F.L.

Imponentes pinturas como gigantes inmóviles arropan al visitante al entrar en el local de la calle Mayor 36 de Briviesca, que paso a paso abren camino hasta dejarle a solas con otros de menor tamaño. Lejos de asustar por su ‘garra’ atrapan la mirada del espectador en cuestión de décimas de segundo. No se trata de un juego de seducción fortuito, sino que el pintor briviescano, José María Val Citores, conoce ‘al dedillo’ como ganarse al público.

Con El reto de la evolución, una colección compuesta por más de veinticinco obras, el autor pretende «crear emociones, colores y sensaciones que sean útiles a los asistentes para activar ese área abstracta que todos tenemos en el cerebro no de forma pasajera, sino para toda la vida», explica.

Su trabajo ha ido evolucionando con el paso de las décadas hasta convertirse en uno de los máximos exponentes de creaciones abstractas del territorio. El autor se considera un «pintor clásico dentro del concepto vanguardista». Fiel a sus técnicas, rechaza dejarse guiar por lo más escandaloso y se queda con sus inspiraciones plasmadas en madera, que no en lienzo.

Pese a que ha tenido la fortuna de mostrar sus cuadros en más de 36 exposiciones a nivel provincial, nacional e internacional, la satisfacción más grande la siente cuando lo hace en su ciudad. Se describe como un pintor «atípico, vocacional» que cuando deja de ejercer su don se llega a sentir mal tanto mental como físicamente. Según el propio Val Citores, en sus cuadros, aparentemente, «no sucede casi nada. No existe evidencia de hechos concretos. Únicamente funciona la suposición y la interpretación que cada espectador hace al contemplarlos».

La explosión de color es su mayor arma. Al mezclar con gusto y razón tonalidades de ocres, amarillos, morados, blancos formando relieves e hilos brillantes perdidos en la inmensidad, surgen sus trabajos, que le conducen directamente al cosmos. El común denominador del artista burebano tanto como pintor como persona es el «universo», confiesa. Su juego de formatos es otro de los atractivos de la nueva colección de Val Citores, con la que pretende sorprender tanto al público adulto como al infantil.

El artista, que comenzó a crear cuando apenas tenía uso de razón, va dejando un rastro reconocible para el público que sigue su expedición pictórica desde que se embarcara allá por los años setenta. Y a él le gusta, se siente cómodo en su papel.

A partir de hoy y hasta el 28 de agosto, la colección podrá visitarse de 20 a 22 horas. «Mis  creaciones nacen de las obras que elaboré durante la pandemia, nuevos formatos como continuación y contribución mayor a lo anterior», afirma.