Un cocinero 'con nervio' y solidario

A.C.
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Gerardo Maza, autor de más de 600 pinchos, realizará dos demostraciones en la FAIM de Medina de Pomar, una esta tarde, y otro mañana, domingo, por la mañana

Un cocinero ‘con nervio’ y solidario

Gerardo Maza Seoane se presenta en su web ‘Cocina con nervio’, como un «narrador de batallitas gastronómicas y trovador de sabores». La imaginación, una de las que considera principales aliadas de la cocina en miniatura, con muchos gramos de pasión son los ingredientes de su talento. Para este cocinero solidario, capaz de elaborar entre 2.500 y 3.000 pinchos por una buena causa en su sociedad gastronómica, el Txoko Bilbotarren Bazkuna de Bilbao, el secreto está en el «producto, la salsa y la guarnición y que nunca las dos últimas tapen al primero». Lo pondrá en práctica este fin de semana en dos demostraciones de cocina en la Feria Agroalimentaria e Industrial de Las Merindades, que se celebra en Medina de Pomar, y por supuesto, con productos de la comarca.
Gerardo Maza, que pasó los veranos de su infancia y de muchas décadas después en la localidad de Brizuela, está unido por la amistad a muchos de los productores de Las Merindades y especialmente a los de Saborea Las Merindades. Eso le llevó a convertirse en jurado del primer Concurso Nacional de Cocina de Villarcayo o a colaborar con las ediciones de Merinchef, pensadas para los cocineros menudos de la comarca. Pero eso es solo una pequeña parte de la amplía biografía de este policía autónomo vasco, que simultanea su trabajo con la cocina, siempre de forma altruista y solidaria. Por eso no lo pensó dos veces cuando tuvo la oportunidad de regresar a Merindades y «ayudar a sus productores», afirma.
de la ansiedad a la cocina. La historia de Gerardo Maza Seoane y ‘Cocina con nervio’ nació de una baja por ansiedad, en la que le recomendaron centrarse en una afición para evadirse. En una charla con Martín Berasategui, en la que el chef vasco le hablaba de cocinar «con garrote», Maza le contestó que había que hacerlo «con nervio» y eso dio nombre al blog, ahora reconvertido en página web. La baja y la ansiedad apenas duraron un mes, pero este cocinero se enganchó con fuerza a los fogones y comenzó a formarse.
Aquello fue hace una década. Primero hizo dos cursillos en la Escuela de Hostelería de Artxanda (Bilbao). De allí pasó a realizar un curso de cocina de quinta gama en el  Basque Culinary Center, de San Sebastián, y un premio de la revista Hola le llevó a las aulas de la prestigiosa escuela de cocina Le Cordon Bleu, de Madrid, donde aprenden los concursantes del programa Masterchef, de TVE. No obstante, algo había ya en los genes, porque la abuela fue cocinera y el servicio militar lo pasó en las cocinas. 
En enero este cocinero se jubilará de su trabajo como policía y ya piensa en volver a la escuela de Artxanda para cursar un módulo de grado superior en Cocina, entre otras cosas. Pero en esta década centrado en la cocina en miniatura ha acumulado más de 600 creaciones que se pueden conocer en sus tres libros digitales. Entre sus proyectos también está editar uno en papel que aglutine todas ellas. En Medina, esta tarde, a partir de las seis, y mañana, domingo, a la una, mostrará la ejecución de dos tapas, el Pincho Martínez y  el Pincho Medina. En ellos  habrá un taco de morcilla de Villarcayo con técnicas de gelificación de un puré de pimientos, un cucurucho con bola de queso de Espinosa semicurado, tomate, lechuga de Medina y muchas cosas más. También elaborará palomitas de corteza de cerdo.