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Energía suficiente para dar y tomar

H.J.
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Las grandes empresas que cuentan con una buena superficie para la instalación de placas logran ahorros muy notables y en momentos de exceso de producción incluso 'venden' una parte a la red

La cubierta del Grupo Ureta está sembrada de paneles que abaratan su factura de la luz en torno al 30%. - Foto: VALDIVIELSO

Hace tres años, el Grupo Ureta (concesionario en Burgos de Ford, Seat, Audi, Volkswagen, Audi o Mercedes, entre otras marcas) pujó fuerte por el medio ambiente, las energías eficiente y ahorro en el consumo energético. Creyeron que, además de promocionar las tecnologías híbridas y eléctricas en los vehículos que comercializan, tenían que dar ejemplo. Y entre otras medidas, aquello se tradujo en la instalación de 250 kilovatios de paneles solares en la cubierta de su edificio situado en el monte de la Abadesa. Y tres años después, están convencidos de que aquella apuesta fue ganadora.

Chema Bañares, responsable de Atención al Cliente, Márketing y Publicidad sostiene que "día a día" comprueban "las ventajas de esta inversión en energía renovable". Aunque varía mucho a lo largo del año, el ahorro en término medio de su factura eléctrica ronda el 30%, casi un tercio del total. Pensaban amortizarlo entre 6 y 7 años pero Bañares apunta que "con los resultados obtenidos hasta ahora todo parece indicar que se pueda acortar ese plazo".

De ahí que, sin dudarlo, recomiende a empresas o particulares que se sumen a la tendencia del autoconsumo "siempre y cuando pueda disponer de un tejado" donde poder colocar las placas. No parece un requisito demasiado difícil de cumplir, al menos de primeras.

La cubierta solar de Ureta fue instalada por Norsol, cuyo director comercial, Mario Albarrán, apunta que la gran empresa ya lleva unos años interesándose por las placas y que ahora puede llegar la hora de los particulares y las pymes: "Este último cambio de tarifa supone un escalón más hacia arriba, acentuar la tendencia, porque ha llegado un momento en el que la inversión interesa a todo el mundo, con distintos grados en función del perfil de consumo".

Lo más característico de la energía solar es que su generación presenta una curva diaria condicionada por las horas de sol y por las condiciones del cielo. Por eso, en pleno verano y justo en los días en los que nos encontramos de primeros de julio, con los cielos básicamente despejados y unos días muy largos, se acentúa la producción en las horas centrales de cada jornada que es precisamente uno de los tramos horarios caros, así que es el momento perfecto para el consumo inmediato de lo que aportan los paneles.

sistema de compensación. El que consuma por la noche, en cualquier caso, también puede emplear baterías, aunque hablaríamos ya de inversiones más complejas, y ha de tenerse en cuenta que el contador eléctrico es bidireccional: cuenta la energía que uno consume pero también la que emite a la red, así que durante los momentos en los que ‘sobra’ el productor recibe una compensación. El precio de venta es muy inferior al de compra, pero algo compensa. Como diría José Mota, las gallinas que entran por las que salen.

El siguiente escalón del autoconsumo vendrá posiblemente con las comunidades de vecinos, pero esta parte del pastel energético todavía está en pañales. En teoría, existe la posibilidad de una alimentación compartida desde un mismo tejado a varios usuarios situados en un máximo de 500 metros a la redonda. Ya hay alguna experiencia en Burgos, pero todavía son absolutamente minoritarias porque no es fácil poner de acuerdo a una comunidad y porque la instalación y reparto de las potencias tampoco es sencilla. Tiempo al tiempo.

Mejor con un especialista. En la Delegación Territorial de la Junta en Burgos dicen que las instalaciones de autoconsumo implican en general una burocracia "simple y rápida, pero los trámites varían en función de tipo de instalación, si es aislada, si tiene o no excedentes, por compensación, si es menor de 10 kW, de 100 kW, si conecta en baja o alta tensión". La página web del Ente Regional de la Energía (EREN) ofrece una guía de tramitación donde el proceso se explica con más detalle. "Lo más recomendable", recalca la administración, "es contactar con un instalador electricista para que nos asesore y diseñe la instalación, y finalmente la ejecute con la presentación de la documentación oportuna y obtención de autorización, si procede".

Las placas no siempre bajan. Las innovaciones tecnológicas suelen ir tendiendo al abaratamiento por efecto de la ley de la oferta y la demanda. Cuando surgen son muy caras y cuando se generalizan empiezan a ser más asequibles.

Con las placas solares, en los últimos años había ocurrido eso, que dejaron de ser un producto de lujo para estar al alcance de muchos. Sin embargo, habrá que estar atento en los próximos meses a la evolución del mercado porque en Norsol, empresa burgalesa que lleva años especializada en el sector, advierten de que "las placas están viviendo un repunte de precio porque se encarecen las materias primas con las que se fabrican", cuenta Mario Albarrán, director comercial de esta firma.

El aluminio, el cobre o el litio son también víctimas de la guerra comercial de los suministros que mantiene en vilo a tantas empresas y que tiene en China, su territorio de origen mayoritario, uno de los actores principales que decidirá el futuro inmediato. Por eso, desde Burgosolar advierten de que quizás no sea una buena idea esperar a poner placas solares por si se abaratan en los próximos años. El mundo es tan cambiante que nadie sabe lo que pasará, ni siquiera a corto plazo. Más vale pájaro en mano.