TPF reúne su negocio en la antigua Plavisa y crea 30 empleos

J.D.M.
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Adquiere una parcela de 16.000 metros cuadrados en el polígono de Gamonal para ofrecer un servicio integral a los profesionales de la industria y de la construcción. La inversión total asciende a 5 millones

Jesús Pineda y Juan Arribas, los dos socios de TPF, en las instalaciones de Plavisa, donde se trasladarán a finales de 2020. - Foto: Jesús J. Matías

TPF reunirá en las antiguas instalaciones de Plavisa las diferentes áreas de negocio del grupo (ferretería, pintura, bricolaje, suministro industrial y alquiler y venta de herramienta y maquinaria de obras públicas). La empresa burgalesa ha adquirido una parcela de 16.000 metros cuadrados entre las calles La Ribera y La Lora, en el polígono Burgos-Este, donde ubicará una amplia nave de exposición, un gran almacén de materiales de construcción, un espacio para la venta y el alquiler de la maquinaria  al que los clientes podrán entrar con su vehículo para recoger la carga y un taller de reparación, además de oficinas, una cafetería y zona de aparcamiento para un centenar de vehículos. En total invertirá cerca de cinco millones de euros y creará una treintena de empleos antes de finales de 2020, fecha prevista para el traslado definitivo de todas las empresas del citado grupo.
El gerente de TPF, Juan Arribas, y su socio, Jesús Pineda, llevaban más de un año sopesando el traslado a unas instalaciones más amplias ante las expectativas de una mayor carga de trabajo en el futuro y finalmente se decantaron por la adquisición de las antiguas naves de Plavisa, empresa dedicada a la fabricación de grandes depósitos de poliéster, silos y calderería, que cerró en 2013 al entrar en concurso de acreedores después de más de 40 años de actividad en el polígono de Gamonal, hoy denominado Burgos-Este.
El proyecto, que está en proceso de redacción, contempla el derribo y posterior construcción de un complejo cubierto de unos 6.000 metros cuadrados, a los que hay que añadir otros 3.000 metros cuadrados de las naves más nuevas de la antigua Plavisa, que se van a conservar y en las que a finales de este 2019 -si no se demoran los permisos municipales pertinentes- está prevista la apertura de la empresa TPF Autopalas, especializada en la distribución, venta y alquiler de maquinaria, que hasta entonces seguirá operando en el número 28 de la calle La Bureba.
Este será el punto de partida de la nueva TPF, que vio la luz en 1991 como una empresa dedicada a la realización de rozas y perforaciones para la construcción y desde entonces no ha parado de crecer. En 1994 abrió la línea de comercialización en un local de 63 metros cuadrados ubicado en el barrio de San Cristóbal y ya en el 2000 se trasladó a una nave de 500 m2 en el número 28 de la calle La Bureba. Siete años más tarde inauguró su nueva sede y tienda dirigida a profesionales de la construcción y de la industria y en 2010 amplió sus servicios con una nueva actividad dedicada a la venta, alquiler y reparación de maquinaria de obra pública, denominada TPF Maquinaria y Autopalas, S.L. Para completar su oferta integral, TPF adquirió el año pasado GlobalColor (antigua Pinturas Florma), especializada en la pintura y el bricolaje.
El grupo TPF, siglas que en origen se referían a Técnicas de Perforación y Fijación, ha sabido reconvertir su modelo de negocio a lo largo de casi tres décadas de actividad y aunque inicialmente estaba centrada en la construcción, con el paso de los años y superada la crisis, su oferta de servicios ha ganado peso entre los profesionales de la industria.
«Nos ha costado entrar en este mundo de la industria porque al principio nos relacionaban más como suministradores de productos y servicios para la construcción, pero con el paso de los años nos hemos convertido en sus proveedores preferentes», expresa Juan Arribas, satisfecho porque la empresa ha experimentado un crecimiento anual del 15% en la facturación durante el último año y apenas han notado el desembarco en Burgos de la multinacional francesa Bricomart, especializada en la venta de material para la construcción y la reforma, que abrió en Villalonquéjar IV a finales del pasado mes de noviembre.
En sus futuras instalaciones, TPF seguirá prestando los mismos servicios que hasta ahora (ferretería, pintura, bricolaje...) y potenciará el negocio del alquiler, mantenimiento y venta de herramientas y maquinaria. Lo hará, dice Juan Arribas, imitando el modelo McAuto, de la cadena de comida rápida McDonald’s, permitiendo a los profesionales acceder con su vehículo al interior de las instalaciones para hacer su pedido y en un breve espacio de tiempo tener cargadas las herramientas o la maquinaria.
«El objetivo es que el cliente haga el pedido fácil y no pierda tiempo con la carga. Lo principal es ofrecerle el mejor servicio y de la forma más cómoda», explica el gerente de TPF, que augura que la apertura del futuro multicentro, a finales de 2020, «nos va a ayudar mucho a crecer en la facturación de todo el grupo».