Terror en la Escuela de Idiomas de Miranda

Ó.C.
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Se atrincheran en clase al creer real un simulacro con armas. Una alumna que iba al baño se topó con el taller de la Convención de Sanidad Táctica y dio la alarma. La Escuela no estaba advertida y solo tenían permiso para alguna zona del instituto

Imagen de uno de los talleres que se celebraron en la que se reduce a un sospechoso y se ve la réplica de un arma. - Foto: DB

La I Convención Nacional de Sanidad Táctica arrancó el jueves. En esta jornada se utilizaron las instalaciones de Fray Pedro de Urbina, que comparte una zona con la Escuela Oficial de Idiomas (EOI), para desarrollar los talleres prácticos. Hasta aquí todo normal, aunque la situación terminó lejos de lo habitual, con una clase de italiano atrincherada con ocho personas que desconocían que el hombre armado que estaba en el pasillo formaba parte de un ejercicio.

En un momento de la tarde una de las alumnas, que prefiere no dar su nombre y que terminó con una crisis de ansiedad, salió de su clase para ir al servicio. Ella no sabía nada porque no se había comunicado «y cuando salgo del baño escuché a un chico gritar y pegando golpes». La situación todavía se volvió más surrealista con una chica «gritando para que parara». En ese momento esta alumna de inglés de 28 años se intentó acercar para ver qué sucedía y «sin llegar veo a un chico vestido de civil y sin distintivo con un arma de las grandes. Me apunta y en un acto reflejo me asusto salgo corriendo y cuando un chico abría la puerta de una clase le empujé y entré».

Dentro explicó lo que había visto y todos se asustaron, incluida la profesora que tampoco sabía nada. «Yo ahí estaba en el mundo real y pusimos las mesas contra la puerta, apagamos la luz y todo el mundo nos quedamos en cuclillas llamando a la policía». La espera hasta que llegaron los agentes estuvo llena de tensión y «yo perdí la noción del tiempo», afirma esta chica, que recuerda que ella estaba con una crisis de ansiedad pero otra chica también estaba con dificultades para respirar.

Por parte de la organización de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) se reconoce el «error humano», aunque se indica que para asumir las responsabilidades de lo ocurrido primero hay que esperar para ver dónde se ha fallado, dentro de una cadena en la que se asume que se ha cometido un error, porque las personas que participaban en el ejercicio tampoco sabían que la alumna no formaba parte del ejercicio y por ese motivo se apuntó y tampoco se la explicó nada.

En la dirección del instituto Fray Pedro de Urbina se asume que por su parte se podía haber pedido algo más de información sobre lo que se iba a hacer, porque se entiende que este tipo de actividades se tiene que hacer sin gente en la clases precisamente para evitar estas situaciones. Aún así se deja claro, como se defiende en la dirección del centro, que la zona de la EOI estaba excluida, junto a otras partes del instituto, porque sabían que a esas horas había alumnos.  Por este motivo, se lamenta que la organización usara espacios no habilitados.

El último eslabón está en la propia Escuela  Oficial, en la que se confiesan que fue «un buen susto» y también se critica que nadie informara de lo que se iba a hacer, a pesar de las clases, para poder avisar o tomar otras medidas.


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