La batalla por los contenedores de la calle Alemania sigue

A.C.
-

Una vez más, el Consistorio villarcayés ha respondido negativamente a los propietarios del número 2 de Doctor Albiñana, que exigen la retirada de los recipientes soterrados en 2009

Las cuatro bocas de los contenedores soterrados se encuentran frente al 2 de la calle Doctor Albiñana. - Foto: Google

La decisión municipal de soterrar en 2009 cuatro contenedores de residuos en la calle Alemania, frente a la vivienda del número 2 de la calle Doctor Albiñana, a un paso de la plaza Mayor, ha generado un aluvión de escritos de sus propietarios que durante once años han batallado para su retirada en todos los frentes posibles, el último, el Defensor del Pueblo. Este representante público solicitó en febrero al Ayuntamiento que respondiera al último escrito de los propietarios realizado en agosto de 2019 y la última junta municipal de gobierno celebrada hace solo unos días lo hizo, pero negativamente una vez más. El acuerdo fue "mantener los contenedores hidráulicos en su ubicación y condiciones actuales con el compromiso de realizar comprobaciones visuales periódicas por parte del personal de Limpieza, a efectos de mantener unas óptimas condiciones de salubridad y ornato público".

Uriarte clama desde 2009 por la falta de salubridad que provoca el hecho de que, según ella, muchos vecinos depositen basura fuera de las bocas de los contenedores. En 2011 aseguraba a DB que aquello era un "verdadero vertedero" y que los "malos olores y molestias", el pan nuestro de cada día. Once años después, los argumentos son similares. Sin embargo, el acuerdo de la junta de gobierno señala que "personados los servicios técnicos municipales han comprobado que la zona se encuentra suficientemente limpia". 

La afectada insiste también, como lo hacía hace una década, en que la ubicación se eligió de "forma arbitraria" y afea su propiedad, por lo que exige trasladar los contenedores soterrados a otros puntos, como las calles Julio Danvila, San Roque, Manuel Laredo u Obras Públicas. Este hecho obligaría a realizar una obra de envergadura al Consistorio. En su día, la entonces alcaldesa Mercedes Alzola argumentaba que estos contenedores buscan dar servicio a los vecinos más cercanos de la plaza Mayor y no se había encontrado una zona más adecuada sin servicios subterráneos que se pudieran ver afectados por las obras del soterramiento y con acceso adecuado para el camión de recogida.

El informe técnico emitido ahora recuerda que la decisión de soterrar contenedores en este emplazamiento, así como en Doctor Mendizábal, Laín Calvo y la plaza de las Amas de Casa respondió precisamente al interés de "evitar el impacto visual negativo de los contenedores en superficie sobre el centro urbano y las edificaciones". Por ello, insiste en que "tiene mucho más sentido instalar dichos contenedores de forma soterrada". De hecho, los soterrados se ubican cerca de edificaciones catalogadas con protección estructural pero no declaradas BIC, como la de Uriarte. Así pues, el informe indica que "instalar contenedores soterrados es lo más acertado en este entorno".

A ello añade lo que dijo el equipo de gobierno popular hace una década, que "hay que buscar espacios libres de redes de saneamiento, abastecimiento o electricidad en el subsuelo" y, "si bien en la plaza Mayor puede haber  sitios libres, el impacto sería tan negativo que no es una opción".  A ello añade que, "comprobadas las zonas, se detectaron las ubicaciones actuales, que son zonas amplias y sin infraestructuras subterráneas afectadas". Así pues, los contenedores seguirán en su sitio y la batalla puede que continúe.