Alertan del deterioro de los frescos barrocos de la colegiata de Briviesca

M.J.F. / Briviesca
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El párroco Julián Galerón muestra el pésimo estado de conservación de las pinturas barrocas de la colegiata. - Foto: M.J.F.

El joven historiador Adrián Hontoria considera urgente una intervención en los murales decorativos de la Capilla del Sagrario. Un informe cifra en 100.000 euros la inversión

El briviescano Adrián Hontoria, graduado en Historia y Patrimonio y con un máster universitario en Patrimonio y Comunicación por la Universidad de Burgos, alerta sobre el grado de deterioro que sufren las pinturas murales de la Capilla del Sagrario de la colegiata de Santa María en un trabajo que ha realizado bajo la dirección del profesor René Jesús Payo.
«La Capilla del Sagrario siempre ha sufrido problemas de humedad en su fábrica desde su construcción por la cercanía del río que antiguamente corría visible por la calle Duque de Frías; esta circunstancia, el paso del tiempo y la poca atención prestada hasta ahora han ido haciendo que se desprendan fragmentos importantes de las paredes y de las pinturas que las recubren, perdiéndose partes significativas de la decoración», subraya Hontoria.
El joven investigador considera que «la situación, a pesar de la última rehabilitación en la que se ha realizado una limpieza exterior y una consolidación de la estructura de la capilla, sigue siendo crítica y es necesario una intervención importante en la misma». Desde su punto de vista, la capilla es «uno de los espacios más importantes del patrimonio artístico briviescano construido en los últimos 400 años». El párroco Julián Galerón confirma las conclusiones de Hontoria y agrega que una estudiante asturiana de restauración ha cifrado en 100.000 euros el coste de la consolidación y restauración de las pinturas. «En un futuro no tan lejano (ahora queremos restaurar las torres y algunos retablos) queremos ir dando pasos para rehabilitar las pinturas», apunta el sacerdote quien aclara que la estructura arquitectónica de la Capilla de Sagrario «nunca ha estado en peligro».
Según recuerda, el año pasado, la Junta de Castilla y León acometió trabajos de impermeabilización y la cubierta fue reparada. «Ya no hay problemas de humedad y no se va a a caer, el problema ahora está en las pinturas barrocas», afirma. El estudio realizado por Hontoria sobre la iglesia de Santa María se ha centrado en la evolución histórico-artística del monumento burebano, reabierto al culto recientemente tras permanecer 20 años cerrado y en obras. Él mismo explica que la Capilla del Sagrario es barroca aunque su retablo es rococó y reemplazó a otro anterior.
«La capilla fue construida en honor al Santísimo Sacramento de la Eucaristía en el trasaltar de la iglesia entre 1667 y 1673 (el 31 de mayo de 1673, víspera del Corpus Christi, se inauguró) y para ello se tuvo que comprar y derribar unas casas que estaban anexionadas a la pared del altar mayor de la colegiata. La escritura de su fundación quedó recogida en Briviesca el 23 de diciembre de 1667 como se puede comprobar en el uno de los letreros pintados en el muro sur en el interior de la capilla», señala.

Gran calidad

Para este investigador, lo más destacable de este espacio sacro es precisamente la calidad de los frescos que recubrían, y en gran parte todavía siguen recubriendo, las paredes. Toda la iconografía va dirigida a la exaltación de la eucaristía que tiene como colofón dos elementos: la cúpula de media naranja y la custodia donada por Francisco de Soto Guzmán. Sobre esta custodia, Hontoria concluye que es «una joya de la orfebrería barroca», que fue donada por Francisco Soto Guzmán.
«Traída desde Ámsterdam, tuvo un coste de siete mil ducados y actualmente se conserva en la iglesia de San Martín. Tenemos la suerte de poder contemplarla aún porque se retiró del altar en 1808, temiendo un posible saqueo de las tropas francesas a su llegada a Briviesca. También tuvo la suerte de pasar la serie de desamortizaciones del siglo XIX haciéndola llevar por el cabildo a Burgos», apunta. El estudio realizado sobre Santa María a nivel constructivo determina las tres fases evolutivas de la iglesia y los elementos modificados. A nivel histórico, el informe constata que su desarrollo como centro de poder religioso de la mano del arcedianato fue «espectacular».