Aranda recupera en mayo el 73% de los empleos perdidos

ADRIÁN DEL CAMPO
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Los trabajadores en alta siguen siendo 153 menos que antes del estado de alarma. La mayor mejoría se da en el régimen general y el ritmo propio de la agricultura no determina los datos del último mes

La reactivación de sectores como la construcción ha influido en la recuperación de empleados de la ciudad. - Foto: A. del Campo

Aranda de Duero ha recuperado en mayo al 72,9% de los afiliados a la seguridad social perdidos por la pandemia. La capital ribereña registró en abril la mayor caída de trabajadores, con 565 menos en alta que en febrero, último mes sin influencia del virus; sin embargo, dicho desplome se ha aliviado y la ciudad ha registrado una mejoría apenas 31 días después. Así lo confirman los datos del Ministerio de Seguridad Social, que reflejan la recuperación de 412 empleos en solamente un mes, es decir, la villa concluyó mayo con 153 afiliados menos que en febrero, lo que se traduce en una reducción del 1% cuando en abril era del 4%, dejando la cifra total de trabajadores en alta en los 14.448.

Lejos de lo que se podría esperar a priori, que la recuperación tan rápida se debiera a las labores de la poda en verde en los viñedos, esto no es así. La inmensa mayoría de los puestos recuperados se ubican en el régimen general, con 358 empleos repuestos, el 87% del total. En este sentido, el secretario comarcal de CCOO, Jorge Melero, declara que dicha relación se debe también a que el régimen general es el que más personas abarca, con 11.514 afiliados en Aranda. "El sector tuvo un primer impacto con la destrucción de empleo temporal, pero está mostrando una recuperación que refleja el reinicio de la actividad en mayo al irse relajando las restricciones. El repunte es mayor en la construcción, ya que se están recuperando, tras el parón, estos contratos temporales vinculados a obras o servicios determinados, y en la reapertura de la hostelería", explica Melero.

Los dos extremos. Mientras el régimen general marca la tendencia del empleo en Aranda, la agricultura sigue su ritmo totalmente independiente, desde que empezara la pandemia, dicho sector solo ha incrementado el número de altas y cerró mayo con 52 afiliados más que en febrero, hasta alcanzar los 226 trabajadores en Aranda. Todo lo contrario ocurre con el régimen del hogar, el más afectado por la crisis vírica en términos porcentuales. La pandemia ha borrado al 8% de los empleados, dejándolos en los 160 en la villa. La recuperación de mayo también ha sido la más leve en el sector. Solo se han reactivado dos de los 16 empleos perdidos. "Este sector, que es de los más vulnerables, menos reconocidos y con unos salarios que pocas veces llegan al salario mínimo, indudablemente en tiempos de crisis es de los que antes se prescinde. También la situación de confinamiento les afecta sobremanera", declara la secretaria comarcal de UGT, Sonia González. "Afortunadamente también se ha regulado un subsidio extraordinario, en el que CCOO ha participado activamente, para proteger a las trabajadoras del hogar en estos momentos de emergencia. Aun así, hay que seguir exigiendo la dignificación de este sector", añade el representante de CCOO, Jorge Melero.

Por su parte y también lejos de lo que cabría esperar, los autónomos son los que menos han variado su número de altas en la seguridad social durante la pandemia. En el mes de un desplome mayor de afiliados, abril, en los trabajadores por cuenta propia solo se registraron 35 bajas, un descenso del 1,3%. Un mes después, en mayo, la cifra se redujo a las 31, dejando el total de autónomos en los 2.548 en Aranda. El líder comarcal de CCOO remarca que "las prestaciones a autónomos por los ceses de actividad y la devolución de cuotas, medidas que jamás se habían conocido en este país, han sido fundamentales para sostener a este colectivo. Se debe seguir apoyando a nuestras pymes y autónomos a través de inyecciones de liquidez y otras ayudas según vayan recuperando la actividad normal".

Las buenas cifras de mayo, que dibujan una recuperación del empleo más rápida de lo esperado, no hacen lanzar las campanas al vuelo. Melero advierte que "la Ribera no es un oasis" y dependerá de los mercados nacionales e internacionales. Por su parte, Sonia González advierte que "por desgracia se debe a la desescalada y a la nueva reapertura de negocios. Habrá que esperar a que se entre en la nueva normalidad para ir viendo los datos, que para entonces serán más reales". Además, la líder comarcal de UGT alude a los ERTEs, cuyos trabajadores no cuentan como bajas en la seguridad social: "Muchas empresas ahora están en ERTE, pero a medida que nos vayamos acercando a la nueva normalidad difícilmente podrán soportar a toda la plantilla".