Cinco siglos para un testamento

I.L.H.
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477 años después de que el burgalés Francisco de Enzinas tradujera por primera vez al castellano la 2ª parte de la biblia, el Nuevo Testamento vuelve a casa en edición facsímil. «Es un hito en la cultura hispánica y merece ser rescatado del olvido»

Miguel Ángel Vieira, presidente de la Asociación Francisco de Enzinas. - Foto: Valdivielso

El legado de Francisco de Enzinas (Burgos, 1518-Estrasburgo, 1552) ha tardado cinco siglos en regresar a casa. El Nuevo Testamento que el humanista tradujo del griego al castellano se publicó en Amberes en 1543. Su edición le costó el ingreso en la cárcel y los ejemplares fueron confiscados, aunque algunos se salvaron probablemente porque el propio Francisco de Enzinas los guardó «aparentemente en la casa de una persona de confianza en Amberes». Aquella edición fue prohibida en España y el autor burgalés fue sospechoso de «herejía», porque había traducido también al castellano obras de Lutero y Calvino.

477 años después de su publicación, la edición facsímil que ha promovido la Sociedad Bíblica permite que esta obra pueda regresar a casa, como Enzinas había previsto que ocurriera, ya que el hecho de traducirlo al castellano tenía como objetivo llegar a sus paisanos (y a toda la comunidad hispana)para cumplir con lo que decía Erasmo, «que todos los cristianos pudieran leer por lo menos los evangelios y epístolas», señala el profesor Jonathan Nelson, autor junto a Miguel Ángel Vieira del cuadernillo que acompaña la réplica.

Si traducir por primera vez al castellano el Nuevo Testamento fue en su momento una proeza, recuperarlo hoy tras casi cinco siglos «es un hito en la literatura y en la historia de la cultura hispánica, más allá de las luchas religiosas que lo han ‘utilizado’», subraya Nelson. «Es una obra muy importante del pre Siglo de Oro, pero ha sido olvidada durante siglos solo porque su autor no era católico», añade.

Del Nuevo Testamento a la Biblia del Oso. Su prematura muerte a los 34 años enfermo de peste tampoco ayudó a la difusión de ese trabajo y le impidió además concluir la traducción completa de la biblia, como era su intención. Sin embargo, de su empeño en acercar al pueblo el Nuevo Testamento se sirvió el escritor protestante Juan Pérez de Pineda, que tuvo a su alcance uno de los ejemplares que se salvaron y lo usó para redactar una nueva edición. «Pero el texto editado por Pérez es lo suficientemente próximo al de su precursor para que sea más justo calificarlo de ‘la segunda edición de Enzinas corregida por Pérez’ que de una ‘versión de Pérez’», explican en el cuadernillo que acompaña al facsímil. 

Luego sería Casiodoro de la Reina(1520-1594) quien a partir de ese texto, y añadiendo su propia traducción al castellano del Antiguo Testamento, completaría la llamada Biblia del Oso y que «es la traducción que más se ha usado hasta hoy», apunta Nelson.

Del Nuevo Testamento de Enzinas se conservan una treintena de ejemplares, de los que tres custodia la Biblioteca Nacional. Uno de ellos, el que pertenecía a la colección de Luis Usoz y Río, es el que se ha escogido para la edición facsímil. La Sociedad Bíblica ha editado 500 ejemplares en un primera tirada a un precio de 47,50 euros.