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Siete empresas excluidas para el proyecto del nuevo hospital

I.M.L.
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El centro hospitalario comarcal tendrá que aguantar, al menos, hasta 2026 dando servicio a la población de la Ribera. - Foto: DB

Estas empresas pueden recurrir la decisión de la mesa de contratación. Han sido apeadas del concurso por incumplir varias directrices del PGOU vigente.

El proceso de contratación abierto por la Gerencia Regional de Salud, dependiente de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León, para la redacción del proyecto tanto de urbanización como de ejecución del nuevo hospital comarcal en Aranda de Duero se ha topado con un escollo administrativo, previsible y, por lo tanto, salvable, pero que podría incrementar el retraso que ya lleva esta infraestructura, demandada por necesaria por la población de la comarca. La mesa de contratación, siguiendo las directrices marcadas por un informe técnico sobre las características de las ofertas de las 16 empresas que seguían la tramitación, de las 18 que se presentaron al comienzo de los trámites, excluía del concurso a siete de ellas por contravenir en algunas determinaciones las normas técnicas que recoge el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) vigente en la capital ribereña. 

Los motivos esgrimidos en el informe para recomendar esta exclusión son de dos tipos. En concreto, por sobrepasar en algunos casos la altura de edificación, que no puede ser de más de seis plantas, incluyendo sótanos y semisótanos; y por no permitirse que en estas plantas por debajo de la cota de la calle se destinen a otra cosa que no sea aparcamientos o instalaciones para el uso exclusivo del edificio. Cuatro de las empresas excluidas incurrían en problemas con los usos de los sótanos y semisótanos, mientras que dos sobrepasaban la altura máxima permitida.

PUERTA ABIERTA A RECURRIR. Tal y como marca el procedimiento administrativo, estos licitantes tienen derecho a presentar un recurso sobre esta decisión, de los que tendrá que dar su parecer el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de Castilla y León. En esta situación, no se podrá continuar con los trámites del concurso hasta que se tenga una resolución definitiva, lo que podría incrementar los plazos de tramitación administrativa y, por lo tanto, del inicio de la construcción del equipamiento sanitario.

Esta exclusión de empresas se ha realizado teniendo en cuenta solo las características técnicas de las ofertas presentadas, de las que queda todavía por analizar el detalle económico de sus propuestas para, una vez que se conozcan ambos, realizar la baremación de ambos según los criterios marcados en el procedimiento de contratación para tener una clasificación de la más ventajosa a la menos apropiada, para poder optar por la mejor situada en el proceso final.

Fuentes sanitarias aseguran que la exclusión de propuestas de licitación y los posteriores recursos son algo habitual en este tipo de procesos administrativos y, sin rebatir que el hecho de que se recurran las decisiones de la mesa de contratación dilata el proceso, insisten en que la maquinaria de la Administración ya está en marcha y solo una decisión política podría echar para atrás el proyecto de construcción de un nuevo hospital para Aranda de Duero y su área de influencia.

Por el momento, con el calendario en la mano y echando un vistazo a la hemeroteca, aún no se incumplido el último plazo dado para la licitación del proyecto. Mientras que la anterior administración sanitaria apuntaba a noviembre de 2019 para tener finalizada la contratación del proyecto, algo que a la vista está que no se cumplió, la actual consejera de Sanidad ponía el plazo para ese trámite en el primer trimestre de 2020, por lo que hay dos meses y medio por delante.