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El peso de Burgos en la Junta: 3 altos cargos entre 84

Á.M.
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Ángel Ibáñez, consejero de Presidencia, es el burgalés con más peso ejecutivo en la Junta diseñada por PP y Cs - Foto: Valdivielso

Un consejero y dos direcciones generales. Hasta ahí llega la presencia burgalesa en un organigrama en continuo crecimiento

El presidente de la Junta de Castilla y León y el presidente de las Cortes regionales eran burgaleses hace apenas medio año. Seis meses parecen, ahora, mucho tiempo. Sobre todo si se observa con detenimiento la ‘nómina’ -inflada, por cierto- que estructura el ejecutivo autonómico nacido de los acuerdos entre el Partido Popular y Ciudadanos, eso que tuvieron ecos en las provincias y generaron mareas incluso en el Ayuntamiento de Burgos. Cosas.

A pesar de que en el gobierno presidido por Alfonso Fernández Mañueco y custodiado por Francisco Igea hay una consejería más y se ha incrementado un 20% el número de altos cargos (84, contando al presidente), la presencia de burgaleses en esa orla es residual. Y sería insignificante si no fuera porque la Consejería de Presidencia está en manos del exvicealcalde de Burgos Ángel Ibáñez.

Los otros dos burgaleses son el ribereño Máximo López Vilaboa, que ejerce la Dirección General de Relaciones Institucionales en la misma consejería que Ibáñez después de no resultar elegido procurador en las últimas elecciones regionales (iba el cuarto en la lista por la provincia), y la mirandesa Irene Cortés, que ha asumido la Dirección General de Protección Civil. Cortés ya fue directora general de la Mujer en 2011. Y hasta ahí.

Si lo quieren en términos porcentuales, los burgaleses que ocupan despachos ejecutivos en la Junta de Castilla y León representan el 2,5% del total. Un dato: Burgos aporta casi el 15% de toda la población de Castilla y León. Otro dato: la provincia tiene tres de las quince ciudades más pobladas de la región. El último: Burgos produce el 18% de la riqueza regional.

Como es sabido, toda la administración autonómica está concentrada en Valladolid con la excepción de la Dirección General de Minas, que tiene sede en León por motivos obvios, aunque cada vez menos contenido por motivos también obvios. El Tribunal Superior de Justicia sigue en Burgos, pero las competencias en la materia no están transferidas, así que no computa.

Eso produce un innegable efecto centrípeto -ese para el que algunos exconsejeros de Juan Vicente Herrera piden ahora una discriminación positiva desde el Ayuntamiento de Valladolid- que también se traslada al staff de la Junta. Así, la provincia pucelana atesora tres de las nueve consejerías, aunque están disimuladas si únicamente se atiende al lugar de nacimiento. Francisco Igea ejerce de consejero de Transparencia (además de vicepresidente) y es vallisoletano. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, nació en Francia, pero ha vivido y desarrollado toda su carrera profesional en Valladolid. Algo parecido -más doméstico, es verdad- ocurre con el titular de Agricultura, Jesús Julio Carnero. Es zamorano, pero tan pucelano de adopción como que presidió la Diputación de Valladolid durante ocho años.

Sobre el total de los altos cargos que componen las diez consejerías de la Junta, 24 están ocupados por hombres y mujeres nacidos en la provincia de Valladolid. Obviamente, son una abrumadora mayoría, máxime al comprobar que hay personas nacidas en 21 provincias españolas diferentes, además de en Francia y México.

El segundo grupo más numeroso es el de los palentinos. Hasta 11 hijos de la provincia vecina están ocupando puestos de relevancia, con Carlos Fernández Carriedo, consejero de Economía y Hacienda, a la cabeza. Palencia tiene 170.000 habitantes sobre un total de casi dos millones y medio, pero la proximidad con Valladolid y, sobre todo, el hecho de que muchos de sus ‘altos cargos’ estudiaran en la universidad pucelana es un factor determinante para ocupar esa posición de peso en el organigrama.

León, con nueve, y Salamanca, con siete, son las siguientes en la cotización. El núcleo duro leonés está en la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, en la que repite Juan Carlos Suárez Quiñones junto a otros tres paisanos. La provincia charra está representada, además de por el presidente, por seis altos cargos. Es una ‘compañía’ más acentuada que la que acostumbró a tener Juan Vicente Herrera, poco dado a llenar de burgaleses los despachos del gobierno regional. Por cierto, ninguno de los que había (Enrique Saiz, Virginia Arnaiz, José Luis Ventosa) ha repetido. Cierto es que Fernández Mañueco no ha reservado consejería alguna a la provincia de cuya capital fue alcalde.

(Artículo completo en la edición de hoy)