Plaza Mayor

Juan Maiques


Soluciones en la Ley contra la Okupación

24/07/2020

La okupación de tres viviendas este domingo en una urbanización de Villímar nos produjo a todos una enorme preocupación, primero, y una gran satisfacción, después, al comprobar que los allanadores habían decidido desistir de un plan que estaba generando una gran angustia entre unos jóvenes que, con toda la ilusión del mundo, decidieron hace un par de años reservar una vivienda sobre plano para su proyecto de vida.
La buena noticia de la salida de los okupas no debe hacer olvidar que, por desgracia, este tipo de casos no son tan aislados como creemos. Es cierto que es dramático que unos desconocidos sean los que decidan estrenar tu casa días antes de escriturarla y de que te den las llaves, pero en otras circunstancias la situación es igual de terrible. Se viene a la cabeza el sufrimiento de los vecinos de Santa Clara, del Crucero...
La presión de los vecinos de Villímar, que se reunieron el mismo domingo y enseñaron a los okupas su unidad, y la visibilidad mediática hicieron que los amigos de lo ajeno desistieran de sus intenciones. Aunque todo salió bien para los afectados, algo falla en un Estado de Derecho para que no sea la legislación la que proteja a los legítimos propietarios de las viviendas.
No es de recibo que se empuje a los ciudadanos a tratar de hacer justicia por su cuenta ya que el día menos pensado nos podemos encontrar con un disgusto mayor. El Gobierno debe de proteger a las personas en situación vulnerable, pero no a costa de que la okupación resulte impune y dañe a ciudadanos que se esfuerzan y trabajan mucho para adquirir una vivienda.
El problema parece agravarse y urge una solución.



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