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Salvador de Foronda

Diez Mil Preguntas

Salvador de Foronda


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26/05/2022

La indignación en esta España no es cosa de fachas ni de revanchistas, es cosa de demócratas que están cansados de que se desprecie la moderación y que cuatro décadas después de la reconciliación sigamos haciendo política de confrontación con la Monarquía. 

Vivimos en una España políticamente hostil, donde todos nos hemos vuelto jueces y verdugos sin interesarnos la verdad. Se nos llena la mente de ideas exigiendo una justicia justa con la España de hoy, donde golpistas y chorizos, políticos y no políticos, se pasean por las mejores calles de Madrid, Barcelona y Sevilla. Son personajes que viven de lo que se han llevado y que ha sido investigados, procesadas y condenadas y no han devuelto, pero hemos decidido ensañarnos con alguien que hizo mucho por España. 

Se fue de España y no huyó de la ley sino del ruido provocado por quienes hoy no rinden cuentas. Ha pagado por sus infracciones, ha regularizado su situación frente a tantos políticos y no políticos que cabalgan risueños con los bolsillos llenos. Con tanto ladrón que hay en esta España hemos decidido ensañarnos con quien nos devolvió la democracia, quien ha servido 43 años, quien paró un golpe de estado, quien ha cometido errores y ha pedido perdón, quien ha devuelto el dinero de unos bienes que no han salido del bolso de los españoles, que no se los ha quitado a nadie, y que asumió sus penas con la abdicación en favor de su hijo. Ha dado todo por España, con errores, pero también con aciertos para una nación de conservadores, liberales, socialistas, izquierdistas, independentistas etc. 

Este Rey que quiere volver a su casa con su familia le dicen, quienes gobiernan después de dos años de ausencia, que no es el momento. Y para más vergüenza quienes le impiden volver son los herederos de la transición que inicio el Rey Juan Carlos, el mismo que supo vencer un golpe de estado. Pero en toda estas idas y venidas existe un circo, denominado Congreso de los Diputados donde determinados diputados y partidos políticos con poca limpieza en su haber desean dar destino a cuestiones juzgadas y no juzgadas. 

Si no es posible volver a los sitios de los que has partido, no es porque los sitios cambien, sino porque este país ha cambiado. El perdón es la única venganza aprobada por el universo, es la necesidad absoluta para poder demostrar al mundo que somos una nación.