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Carmen Hernando

Desde la campiña

Carmen Hernando


Que ser valiente no salga tan caro

29/10/2021

La semana pasada asistí a unas jornadas sobre sostenibilidad. Primeras espadas del mundo empresarial y financiero, del marco regulatorio, del activismo ambiental, de organizaciones internacionales y del gobierno de España, entre otros, se dieron cita para dialogar sobre la mejor manera de encarar el futuro. A pesar de los preocupantes datos sobre el cambio climático y la consiguiente pérdida de biodiversidad, estos debates han reafirmado mi idea de que hay esperanza, si actuamos con mayor firmeza y prontitud, en la posible ralentización y eventualmente estabilización del proceso.
Mi convicción se debe, en primer lugar, a la mayor concienciación de los ciudadanos sobre estos temas. Son ellos los que, a partir de sus valores, realizan cada vez más acciones y eligen más productos sostenibles, fomentando la oferta de estas opciones. Ahora bien, para apoyarles en esta transición hacia una sociedad más ecológica, las instituciones deberían actuar con más contundencia, dictando normas que obliguen a las empresas a medir e internalizar los costes medioambientales en los que incurren. Se trata, como decía Sabina, de que ser valiente (medioambientalmente hablando, en este caso) no salga tan caro. Así, aquellos productos que causen un menor perjuicio a la naturaleza tenderán a abaratarse, como ha ocurrido con las luminarias LED, por ejemplo. Afortunadamente no todo es blablabá, como llamó Greta Thunberg al discurso de los 'líderes mundiales' en la cumbre Youth4Climate de Milán del pasado día 28 de septiembre.
Lo que me lleva al segundo motivo de mi optimismo: cuando las empresas cumplen criterios de sostenibilidad, su reputación mejora, y esto aumenta su rentabilidad, a través del incremento de sus ventas o de la obtención de una financiación más barata. Por lo tanto, procurarán reducir su impacto ambiental, crean o no en el beneficio de esta medida para la humanidad.
El colofón es que el cambio climático genera más desigualdad, tanto entre países, como entre ciudadanos del mismo país, por lo que al luchar contra este proceso lo estamos haciendo también por una sociedad más justa e inclusiva. Son todo ventajas.