Plaza Mayor

Leticia Núñez Núñez


Ya era hora... pero no basta

23/04/2021

Han hecho falta 91 días hasta que, por fin, se ha cubierto la plaza de pediatría en 84 pueblos de la Ribera del Duero. Más de tres meses. Se dice pronto. Pero, como reza el refrán, más vale tarde que nunca. Así las cosas, cerca de 1.200 niños de la comarca volverán a tener atención especializada en los consultorios de Aranda Rural, Roa de Duero y Huerta de Rey.

La alegría en el medio rural es inmensa. Casi mayúscula teniendo en cuenta que se recupera un derecho considerado fundamental de manera indiscutible. También, no nos engañemos, porque daba la sensación de que nos encontrábamos ante un camino sin retorno. Ahora bien, el regreso de este pediatra va mucho más allá de la ‘simple’ vuelta de un especialista médico. Horas y horas de gestiones. De llamadas.De lucha. De un alcalde. De otro. De colectivos como Sanidad Rural que no bajan la guardia ni durmiendo. Todo para no retroceder (más aún). Para no perder derechos que en las grandes ciudades ni siquiera se cuestionan. ¿Alguien se imagina al Barrio de Chamberí sin pediatras? 

Ser menos no debería restar derechos. Sin embargo, esto no se cumple. Todavía hoy, un año y pico después de que estallara la pandemia, muchos consultorios rurales siguen cerrados. En Fuentemolinos, la última visita de un médico fue hace dos años y medio. Sí, dos años y medio. Tremendo, ¿verdad? Pues así siguen. En Ciruelos de Cervera la cosa no está mucho mejor. 14 meses sin consultas presenciales... y sumando. Toca pelear. 

Mientras, recomendaría a quienes tienen en su mano atajar este panorama, que se instalen en un pueblo y que, en caso de requerir atención médica, llamen. Ya se lo adelanto: comunicará y comunicará. Quizá, cuando les empiece a entrar el nerviosismo, sepan lo que muchos ciudadanos de la Ribera sufren a diario. ¿Seguirían de brazos cruzados?



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