Del Ayer al Hoy

René Payo


Es la hora de Medicina

06/10/2020

En los últimos lustros muchas de nuestras autoridades con competencia en materia educativa han venido manifestando, de manera machacona ante cualquier conato de solicitud de creación de nuevos centros de educación médica, que estos eran innecesarios y que supondrían un derroche de recursos públicos. Otros muchos eran, sin embargo, los que desde planteamientos no políticos sino desde el conocimiento de la realidad señalaban que era oportuno un incremento de la capacidad docente de nuestro sistema educativo en este campo. Bastaba con observar la pirámide de edad de los profesionales médicos para comprender las necesidades ya no a largo plazo sino a medio e incluso a corto. La actual situación de emergencia sanitaria ha puesto de manifiesto las fortalezas, pero también las muchas debilidades de un sistema de salud, no especialmente mimado en los últimos tiempos a tenor de lo que señalan muchos profesionales, que requiere de planteamientos estratégicos no cortoplacistas.
Pues bien, la ciudad de Burgos ha tenido desde hace décadas, al menos desde los años 70 como queda constatado en las páginas de este medio de comunicación ya amarillas por el paso del tiempo, una reivindicación constante: la instauración de los estudios de Medicina. A esta petición, en el mejor de los casos, se le ha hecho oídos sordos. No quiero acudir aquí a agravios históricos ni recientes de los gobiernos central y autonómico con respecto a esta provincia, pues eso es materia opinable, a la hora de plantear esta petición. Lo que sí que parece cierto es que nos encaminamos a tiempos en que cada vez serán más necesarias las profesiones sanitarias y por ello no es una barbaridad esta solicitud como, a veces y desde determinados ámbitos, se ha dicho. Hay una demanda suficiente como se prueba en el número de burgaleses que salen a otros territorios para cursar estos estudios. El Hospital Universitario (HUBU) podría desarrollar un magnífico maridaje con nuestra universidad (UBU), tan escasa en títulos sanitarios, pero con una andadura sólida de 25 años que le permitiría gestionar solventemente esta titulación. Así también nuestra institución académica superior quedaría consolidada con uno de esos títulos ‘de siempre’ y ‘para siempre’.