Los Heterodoxos

Ignacio Fernández de Mata


Los enterados

16/09/2020

Vivimos en lunes permanente, en ese día después en el que la legión de entrenadores que conforman la población enjuicia a jugadores y árbitros, sus decisiones y estrategias, los resultados… No hay improvisación alguna. La tensión acumulada el domingo entre mollas chandalizadas, con la cerveza en extinción y el bramido carruselero a todo tren, estalla el lunes -con el concurso de eso que llaman prensa deportiva- en tremebundos oráculos que inundan todo corrillo o salón.
Más allá de los entrenators, España es ahora mismo un país de epidemiólogos y expertos en salud pública. Ojalá fuera porque telediarios y portadas están, lógicamente, llenos de datos sobre la pandemia. El asunto parece depender más de la prensa deportiva: los chats, grupos de guasap y toda la panoplia de redes sociales, que ofrecen información alternativa, reveladora, cuando no desconocida. Una parte de estos informados resultan conspiranoicos terraplanistas antivacunas, necios que niegan la enfermedad o el uso de la mascarilla. Otros devienen en gurús protomédicos, enmendadores profesionales. Ud. los conoce bien: andan entre comités, juntas, consejos, secciones, asociaciones, delegaciones..., que aunque no tengan competencia alguna sobre el tema ni formación específica, se dedican a informar a los trabajadores, conocidos, asociados, etc., mediante cadenas de mensajes no solicitadas como si solo ellos manejara datos veraces. Este ejercicio de cuñadismo nacional, el de los enterados profesionales, se muestra especialmente activo en llevar la contraria a las decisiones de los responsables institucionales, a los gestores de sus empresas, a las propias autoridades sanitarias. Su entregada y desleal tarea distorsiona con ruido innecesario los entornos productivos y educativos, provoca miedos no justificados, genera desconfianza sobre las medidas que tanto trabajo han llevado para la definición de espacios y tareas seguros, amén de otros daños reputacionales…
Este país nuestro es el reino de los enterados. Unos, por maldad e irresponsabilidad política, juegan la baza destroyer del «cuanto peor, mejor». Otros, buscan el cuarto de hora de gloria que supone incomodar a un jefe, llevar la contraria a un coordinador envidiado, o disfrazar el escaqueo de tareas de preocupación sublime por la salud colectiva. 
A todos nos iría mejor si asumiéramos nuestro riguroso cumplimiento individual del uso de la mascarilla, del respeto de la distancia de seguridad, de la restricción de nuestros movimientos y del lavado habitual de manos. Todo lo demás, es cuñadismo, el gran deporte nacional. 
losheterodoxos.blogspot.com



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