ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


Vándalos e incultos

24/06/2020

A propósito de los actos vandálicos en Estados Unidos contra las estatuas de Cervantes y de Fray Junípero, el ministro de Cultura José Manuel Rodríguez Uribe ha dejado dicho que considera estas actitudes como un "revisionismo pueril, simplificador y dogmático". Y la verdad es que estoy totalmente de acuerdo con el señor Rodríguez Uribe. Eso sí, el ministro debería decírselo también a los socios del Gobierno, porque resulta que una concejal de Podemos en el Ayuntamiento de la Palma de Mallorca, ha instado a sus conciudadanos a que hicieran con la estatua de Fray Junípero lo mismo que han hecho en San Francisco. Y dicho y hecho.

Lo de Estados Unidos es de aurora boreal, porque resulta que quienes instan a la destrucción de las estatuas de los españoles, (también lo han hecho no hace tanto con las de Cristóbal Colon) son los descendientes de quienes apenas dejaron un indio vivo en América del Norte y a los pocos que sobrevivieron les metieron en "reservas" y desde luego nunca se mezclaron con ellos. Los Smith, Johnson, Williams, Brow, etc simplemente arrasaron a cuanto indio encontraron a su paso y que yo sepa no han pedido perdón a los descendientes de Toro Sentado, Jerónimo, Caballo Loco, Cochise, etc, que dicho sea de paso esos descendientes continúan viviendo en "reservas".

Eso sí, los muy hipócritas se echan las manos a la cabeza y arremeten como auténticos vándalos contra las estatuas de los españoles que también se dejaron caer por el continente americano.

A los que ahora derrumban estatuas no les vendría mal no solo leer, pero por si acaso es demasiado para ellos, quizá podrían sentarse delante de la pantalla para ver todas las películas que sus mayores hicieron sobre la "conquista del Oeste".

A los indios los llamaban "salvajes" y los presentaban crueles y malos malísimos, mientras que a los colonos que llegaban de Inglaterra, Irlanda y también, aunque en menor medida de Holanda o Alemania nos los presentaban como dechados de virtudes.

Cuando yo era pequeña e iba al cine, siempre "iba" con los indios, porque tanta virtud por parte de los otros me parecía sospechosa.

Lo cierto es que empieza a ser más que preocupante esta ola moralista de quienes han decidido no solo reescribir la Historia sino destruirla a golpes, derrumbando estatuas, prohibiendo películas, censurando libros, denostando cuadros, etc, etc, etc.

Me pregunto si estos nuevos vándalos pedirán también que se derrumben el Panteón en Roma, el Partenón en Atenas, el Taj Mahal, o La Gran Muralla, sin olvidarnos de los monumentos de la Antigua Mesopotamia, ya saben, cuando se construyeron no había sindicatos ni mano de obra pagada, quienes los levantaron con el sudor de su frente eran esclavos.

Los nuevos censores además de incultos son unos vándalos peligrosos.

Hay días que a uno le gustaría ser francés, y es que no puedo dejar de recordar las palabras dichas por el Presidente Macrom: "La República no desmontará estatuas", ni tampoco "rescribirá la Historia".

Y es que la Historia es la que es y tenemos el derecho y el deber de conocerla pero no se puede acabar con ella a martillazos.



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