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Carmen Hernando

Desde la campiña

Carmen Hernando


Nieve de primavera

11/06/2021

En Burgos solo hay dos estaciones, como todos sabemos: la de invierno y la del tren. Lo que no todo el mundo conoce es que también hay dos tipos de nieves: la de invierno y la de primavera. Y no me refiero a la que alguna vez cae a finales de marzo, no. Estoy hablando de la que disfrutamos a finales de mayo / principios de junio: las pelusas de los chopos.
Al margen de los problemas que puedan provocar estas pelusas (molestias, suciedad, y lamentablemente algún incendio), el paisaje que originan es maravilloso. Quizás la costumbre y las prisas nos impidan detenernos en su contemplación, pero las imágenes que ocasionan no tienen nada que envidiar a las de otros estacionales espectáculos naturales para cuya contemplación estamos dispuestos a recorrer kilómetros: paisajes nevados, floraciones de cerezos, cascadas…
Pasear por Burgos estos días tiene un encanto especial. En casi todas sus calles y parques se puede observar esta ligera nieve que nos envuelve y que se convierte en grandes copos según nos acercamos, por ejemplo, a las riberas de los ríos Arlanzón y Vena, donde la espesa y lenta nevada, convertida al atardecer en bruma que nubla los rayos del sol, nos traslada a un cuento de hadas del que nos cuesta salir.
Como decía mi querido abuelo Pedro, admirador incondicional de su ciudad, no hay lugar en el mundo más bonito que Burgos. Sin llegar tan lejos, resulta evidente que, más allá de la Catedral y otros monumentos, tenemos un potencial que se puede aprovechar mucho más. Para este año no estamos a tiempo, pero para el que viene, ya lo estoy viendo: las rutas guiadas de los algodones voladores, de los copos que suben y bajan o de los cuentos de hadas, bajo el lema En Burgos también nieva en primavera, podrían ser todo un éxito. 
Destaquemos atractivos que nos diferencien para recuperar parte del turismo que hemos perdido y que tanto necesita en estos momentos nuestra hostelería, restauración y comercio. Echémosle imaginación, optimismo, ganas, y por qué no, un poco de humor, que siempre ayuda. No hace falta más.