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María Albilla

María Albilla


Marilyn

10/05/2022

Hoy todos los caminos me han traído a Marilyn; Monroe, claro, una de las pocas mujeres que no necesita apellido para saber de quién se habla. Hace unos días se desató el delirio cuando Kim Kardashian apareció en la Gala MET enfundada en el vestido que Norma Jean llevó la velada en que le cantó el cumpleaños feliz al presidente John F. Kennedy. Siete kilos perdió la influencer -de la manera menos saludable posible y en solo tres semanas… pero este es otro tema- para entrar en un traje de museo que, por supuesto, no se puede modificar. Segunda pista, ayer mismo, Christie's puso a la venta por 190 millones de euros una de las marilynes de Andy Warhol. Es el precio de salida más alto para una obra del siglo XX en subasta.

Es indudable que Marilyn vende. En unos meses hará la friolera de 60 años que la actriz falleció, pero todavía hoy incluso un simple pelo suyo sigue siendo noticia. ¿Se imaginan? ¡Un pelo! Ese pequeño filamento que retiramos incómodo de nuestra cara se convierte en crucial, eso sí, una vez estás muerto. Y he aquí otro titular sobre ella en apenas una semana. Resulta que ahora han utilizado varios cabellos de la protagonista de Con faldas y a lo loco para recuperar un pequeño porcentaje de su genoma con el que estos días nos contarán, por ejemplo, quién fue su padre. Qué loco, ¿no les parece? Igualmente se podría saber su predisposición a la depresión o de qué podría haber muerto en caso de no haberse pasado con las pastillas aquel 5 de agosto de 1962 dejando, eso sí, un bellísimo cadáver. 

Hablar entonces de salud mental era de locos, pero si quizá alguien se hubiera preocupado un poco más en vida por ella de lo que lo que lo han hecho millones de personas tras su muerte, Marilyn hubiera sido menos eterna, pero quién sabe si le habría podido contar a sus nietos cómo era actuar bajo las órdenes de genios como Billy Wilder.