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Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Otegi arrastra los pies

19/10/2021

A punto de cumplirse los diez años de la desaparición de ETA ha llegado un nuevo comunicado de los dos dirigentes principales de la izquierda abertzale en el que piden perdón por el daño causado a todas las víctimas de ETA. Es un paso más en el camino de la normalización en el País Vasco, pero no es el paso definitivo. El líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, que tuvo un papel importante para que ETA dejara su lucha armada, sigue arrastrando los pies y no obliga a los suyos a dar el paso definitivo, el del reconocimiento de la derrota de la banda terrorista a manos de un Estado que no cedió en lo más mínimo a sus pretensiones y la condena de su actividad durante medio siglo.   

Una vez más un comunicado de la izquierda abertzale deja un sabor agridulce. Es de apreciar que es la primera vez que Ogtegi pide perdón a todas las víctimas del terrorismo por el daño causado, porque en la vez anterior solo se disculpaban con las víctimas que ellos creían inocentes con respecto al 'conflicto'. Ahora no hay distinción. Lleva razón el líder de la izquierda abertzale cuando afirma que "Nada de lo que digamos puede deshacer el daño causado. Pero estamos convencidos de que es posible aliviarlo desde el respeto y la memoria. Sentimos enormemente su sufrimiento y nos comprometemos a mitigarlo". Si es así, la mejor forma de comenzar a hacerlo es acabar con los 'ongi etorri', con los recibimientos a los etarras excarcelados después de haber cumplido sus penas o de haberse acogido a las medidas de reinserción con más o menos sinceridad aprovechando que la ley es igual para todos, incluidos los causantes del dolor terrorista, con los que se vuelve a agraviar y menospreciar a las víctimas al enaltecer a sus victimarios. Es una prueba de que al mundo abertzale radical le queda mucho trecho que recorrer para asumir las palabras de sus líderes.  

El décimo aniversario del reconocimiento de la derrota de ETA que se cumple el día 20, merecía que el comunicado de Otegi y del líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez, se refiriera solo a las víctimas de ETA y a constatar que la banda  terrorista cumplió su compromiso de abandonar las armas  sin posibilidades de vuelta atrás, y dejar para otro momento pedir que se acabe con la política de dispersión de los presos etarras y una solución para su situación, que no es otra que la prevista en las leyes penitenciarias y su control judicial- O para insistir en algo sabido, su pretensión de reconocimiento como nación. Pero la izquierda abertzale siempre busca la equidistancia, equiparar a sus víctimas con las que causó, tratar de sacar partido de cada uno de sus pasos y mantener viva la construcción de un relato en el que justificar una violencia de cuya ineficacia se tenían que haber dado cuenta antes, como ha reconocido Otegi y frente a la que se levanta el derecho y la voluntad de resistencia testimoniada por Eduardo Madina y Borja Sémper en su libro "Todos los futuros perdidos" o en la película 'Maixabell', sobre el perdón a los terroristas, a la espera de reflexiones en el mismo sentido desde la otra parte.   

Otegi, la izquierda abertzale, ha tardado diez años en pedir perdón por el daño causado por ETA. Es sabido que en estos procesos lo más difícil es convencer a los correligionarios: ¿habrá que esperar otros diez años para la condena de ETA?