Plaza Mayor

Martín Serrano


La búsqueda continúa

04/12/2020

El ser humano vive en una búsqueda continua, desde la teta casi antes de abrir los ojos hasta el lugar de nuestro descanso eterno (yo, en las aguas del Pedroso), pasando por el segundo calcetín entre las sábanas y debajo de la cama, o por el bar donde mejor se vea el fútbol. Buscamos el sentido a la vida, el tiempo perdido y el porqué de no haber pronunciado los afectos sentidos. A veces dedicamos horas a la búsqueda de la factura de un regalo que hemos de cambiar, a intentar reengancharnos a aquel sueño tan placentero que el despertador dinamitó o a imaginarnos caminos imposibles detrás de tantos ‘y si’ (le hubiera dicho lo que pensaba a Fulanito, y si no hubiera cogido aquel autobús...) que todos llevamos en la mochila. 
Ahora buscamos en este diario que las cifras de la guerra de la covid sean decrecientes. Y con la imaginación, visualizamos muchos de los cafés, cañas, vinos, tapas y cenas que se nos han quedado por el camino. Perseguimos la postura más cómoda en el sofá, los zapatos que no nos aprieten y el peluquero que nos deje casi tan guapos como nos creemos. Y el gintónic que nos anime y no nos deje resaca. Y qué decir de lo que se tarda en dar con la pareja y los contrincantes ideales para jugar al mus, o el punto de sal y de cebolla para la tortilla de patatas perfecta.
Una de mis búsquedas más frustrantes es la de la presunta gracia de Millán Salcedo. La tuvo hace 30 años en Móstoles con Encarna y la empanadilla. Pero allí se quedó. En estos tiempos no es baladí localizar un lugar donde hacer aguas menores (o mayores) en una ciudad sin bares. También me gustaría saber ¿cómo puede un patinete eléctrico tan sencillo ir a esa velocidad con dos tipos obesos encima? ¿Y alguien puede decirme qué fue de Morenito de Maracay, de Álvaro Baeza y del padre Apeles? La búsqueda continuará.