Punto Nemo

Rodrigo Burgos


Los abrazos debidos

20/10/2020

¿No echan en falta en estos tiempos tan antisépticos abrazar más? 2020 pasará a la historia también por su escasez de abrazos. Un sencillo ritual, que permite el contacto físico con los demás y que refuerza vínculos fraternales y de compañerismo, está en horas bajas. Cada abrazo que nos damos genera oxitocina, la hormona de la felicidad y el amor, tan importante para el ser humano, pues provoca bienestar, tranquilidad y una mejor predisposición ante los demás. Quizá por eso también andamos todos con la piel tan fina, porque nos estamos abrazando poco y mal. Aunque los consejos sanitarios permiten abrazarse, el solo hecho de que su concesión lleve indicaciones de uso, hace que el achuchón en pandemia no mime tanto. Su significado se desvirtúa cuando a un gesto tan espontáneo e íntimo se le ponen medidas preventivas. 
Existe abrazos de varios tipos. Los psicólogos catalogan hasta en ocho las diferentes clases de apretón y sus diversos significados. En un abrazo clásico dos personas se rodean con los brazos, colocando la cabeza una al lado de la otra. Puede ser instantáneo o eterno, pero la capacidad de apretar a la otra persona contra uno mismo, lo coloca en el tope de gama del gesto cariñoso. Los tenemos de baile, con brazos al cuello y a la cintura, de compañeros, con un solo brazo y palmaditas en la espalda, o asimétricos, cuando rodeamos a alguien por detrás, que muchas veces está sentado. En un abrazo lateral cogemos por el cuello o el hombro a quien queremos atraer hacia nosotros mientras los dos miramos en la misma dirección. Podemos vernos en un compromiso con un abrazo violento, no por lo agresivo, sino porque uno estire los brazos y el otro se muestre pasivo. Un abrazo ‘cobra’ en toda regla. Los estrujones con contacto visual y los distantes completan la lista de una muestra de afecto que hoy más que nunca nos hace mucha falta. Seguro que ustedes como yo, con los que tenemos cerca y en la distancia, nos debemos un montón de ellos. Anoten uno más.
Un fuerte abrazo.