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Luis Miguel de Dios

TRIGO LIMPIO

Luis Miguel de Dios

Escritor y periodista


Castigo

19/10/2021

Ahora resulta que descentralizar la sede de las instituciones y llevar las nuevas lejos de la Cibeles es un ataque a Madrid, un castigo, una venganza, de Pedro Sánchez, madrileño él. Al menos así lo interpreta la inefable Díaz Ayuso, coreada por los tiralevitas de turno. Entonces, cabe preguntarse si la concentración de ministerios y organismos de todo tipo en la capital de España es un castigo al resto del país desde hace unos cuantos siglos, desde los Austrias para acá. Doña Isabel debería mirar y ver cómo están sus feudos y cómo las provincias de alrededor. Hay alguna pequeña diferencia. Y si no que investigue en Ávila, Segovia, Toledo, Guadalajara… Y no todo se debe al empuje, a la creatividad y a la inteligencia de los madrileños, no, también han influido, y mucho, las ayudas oficiales, el hacer de Madrid una referencia estatal y mundial mientras se desertizaba su entorno. Y eso, todo eso, parece que no lo tiene en cuenta la señora Ayuso al hablar de ataque, castigo, etc, etc. No me sorprenden sus declaraciones ni el tono usado; al fin y al cabo todo le vale con tal de enfrentarse a Pedro Sánchez, de reclamar su papel de máxima lideresa de la derecha española y de seguir jugando a ese increíble y populachero nacionalismo madrileño. Lo que sí me sorprende es el silencio en otros pagos conservadores. Por ejemplo, aquí, en Castilla y León. ¿Comparte Mañueco lo que ha sentenciado Ayuso y apoyan otros gerifaltes del PP? O, por el contrario, no está de acuerdo, pero mejor no discrepar de la heroína de la Puerta del Sol. Me gustaría saberlo, especialmente ahora en que pueden llegar, descentralizados, eh, miles de soldados a Monte la Reina (Zamora) o que el Centro de Datos de la Seguridad Social va a instalarse en Soria. Hay más posibilidades. Por eso estaría bien que la Junta y sus líderes se definieran en un asunto en el que muchos políticos y algunas comunidades autónomas ya han tomado posiciones. La llegada de algunas sedes no solucionará el problema de la despoblación, pero algo hará. Y sería una pena desaprovechar la ocasión solo por hacerle la ola a Díaz Ayuso o por no molestar a Pablo Casado.