Ser o Tener

Esther Alonso


Promesas

07/04/2021

Adoro la primavera. En ella cualquier buen verano es posible. Con sus promesas de largos días soleados, de árboles generosos de sombras y siestas, de interminables conversaciones bajo cenadores que nos protegen de los mosquitos de las calurosas noches del mes de julio… Nunca hay un verano mejor que el que dibujamos en abril y mayo, cuando nos dejamos deslumbrar por los 20 grados que se asoman a la ventana de los termómetros callejeros o por esa mamá pata seguida de sus polluelos atreviéndose a explorar el mundo fuera de la riberas del Arlanzón. 
En esos momentos soy feliz: sentada junto al río, con la mascarilla estratégicamente bajada para que el sol me broncee las mejillas, pero no lo suficiente para que alguien me llame la atención por insensata… Recordando los momentos estelares de otros veranos en los que la palabra Covid junto al número 19, solo podría significar, en nuestra infinita ignorancia, el nombre del último smartphone o de un nuevo satélite europeo que se lanzaba al espacio para mejorar las prestaciones de ese mismo smartphone.
Las campañas electorales deberían ser como las primaveras: rebosantes de promesas, pero también de belleza. Donde esas yemas gruesas como puños que se levantan en las ramas de los árboles y esos vencejos que abandonan el vuelo para comenzar su cría, perciban que no podrían existir los unos sin los otros… Qué ambos forman parte de una cooperación natural que a todos beneficia y a ninguno perjudica… Pero cuántas más primaveras disfruto, más lejos advierto esa idea… Cuántos más inviernos padezco, más sufro el calentamiento nacional, perdón, quise decir , global…
Hoy mismo, bajo esos humildes 11 grados que esta mañana anunciaba que alcanzaremos mi teléfono móvil conectado a algún satélite que no se llama covid 19, alguien podría prometernos que el bautismo científico que todos esperamos comenzará este verano a caer del cielo. Una tormenta con granizo en monodosis con nombres que recuerdan a los de antiguos dioses vikingos: Pfizer, AstraZéneca, Moderna, Jansen... Con todo el mundo saliendo a la calle a celebrarlo y, si coincide en noche de San Juan, haciendo una enorme hoguera en la que quemar las mascarillas y las penas de las promesas nunca cumplidas.