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José María Chomón

Bailando bajo el diluvio

José María Chomón


Maestros itinerantes

23/09/2021

Beatriz, joven maestra de 27 años, desembolsa todos los meses cuatrocientos setenta euros por el alquiler de una vivienda de dos habitaciones en un pequeño pueblo (3.700 habitantes) del norte de la provincia. Allí es feliz, porque la enseñanza es su gran pasión. A esta renta se suman los gastos propios de luz, agua y calefacción, muy necesaria en esas frías latitudes burgalesas. Beatriz pagó el pasado curso 300 euros mensuales por otra vivienda en otro pueblo (190 habitantes), también del norte provincial. En este caso el sacrificio fue mayor: su contrato escolar fue de media jornada. 
Virginia es otra joven burgalesa de 27 años. Vive y trabaja en Oviedo. Dispone de un coqueto y luminoso apartamento de 60 metros cuadrados situado en el centro de la ciudad. Zona peatonal, con magníficos comercios y hostelería; y espacios para el paseo. Paga todos los meses quinientos cuarenta euros.
Según un estudio de Fotocasa, en el último año el precio medio por el alquiler de viviendas en los pueblos se ha incrementado más que en la capital. Y no es que los propietarios en la España vacía, en este caso el Burgos vacío, no tengan derecho a especular de igual forma que los capitalinos. ¡Faltaría más! Especular es uno de los verbos favoritos de este país que todo propietario que se precie sabe conjugar a la perfección. Para los capitalinos madrileños o barceloneses puede resultar muy interesante irse a lo rural, y más con eso del teletrabajo, últimamente tan cuestionado, pero… ¿para los capitalinos de medio pelo, como los de Burgos? Por cierto, en tiempos pretéritos a los maestros en los pueblos se les ofrecía vivienda gratuita. No es cuestión de repetir tan extraordinaria generosidad, ¡Dios nos libre!, pero no estaría de más que la Consejería de Educación, diputaciones y ayuntamientos rurales ofreciesen alternativas habitacionales para aquellos enseñantes itinerantes dispuestos a recorrer los municipios rurales, por lejanos que les queden, para ser felices ejerciendo su pasión.