Plaza Mayor

Isabel Martín


Ritmo caribeño

06/02/2021

Los planes de vacunación, esos grandes desconocidos, se juntan con sus amigos ‘retraso en la entrega de dosis’ y ‘pautas para la administración de cada vacuna’ para hacernos mirar muy lejos en el calendario para recuperar parte de la vida que nos ha quitado la covid-19. Son ya muchos meses de restricciones, y los que nos quedan, que han minado el aguante social y hace que nos asomemos al precipicio de la desobediencia según pasan las semanas sin ver un claro en el oscuro horizonte. No desesperen, por favor, hay que seguir esforzándose cada uno en su entorno para que el bicho no nos venza. 

Pero déjenme flaquear hoy un poco, aunque sea para coger impulso y reforzar mi convencimiento de que hay que seguir cuidándose para cuidar a los demás. Pero es que hay titulares que me minan la moral. Resulta que ahora hay una de las vacunas, la de AstraZeneca, empezará a llegar este mes a España, buena noticia, 1,8 millones de dosis, mejor si cabe, pero entre dosis y dosis habrá que esperar 10 o 12 semanas. ¡Tres meses! Eso me lleva a desesperarme un poco, porque según va el plan de vacunación ¡a saber cuándo se empieza con la población en general y va llegando a cada franja de edad!

Más nos vale que empiecen a aprobar más vacunas para abarcar al mayor porcentaje de población posible. Escuchaba esta semana a varios expertos afirmar que hacen falta cinco vacunas simultáneas para poder llegar al verano con el 70% de la población inmunizada, horizonte deseado por todos.

Según corren los días en el calendario, con el actual ritmo caribeño de vacunación hay que seguir desplazando el horizonte de la tan ansiada inmunidad de rebaño a mediados de verano, a finales del estío, al otoño y, quien sabe, si este 2021 también se quedará en blanco de abrazos y besos, de viajes y de todo aquello que nos alegra la vida.