Plaza Mayor

Belén Delgado


Inmunidad ideológica de rebaño

08/06/2020

El último estudio de seroprevalencia confirma que sólo el 5,2% de los españoles han tenido contacto con el coronavirus. Apenas 2,5 millones (somos 47) no son suficientes para la llamada ‘inmunidad de rebaño’. Es decir, para que el ‘bicho’ esté tan extendido que lo convirtamos en casi inocuo. Con la inmunidad colectiva jugaron algunos líderes mundiales hasta que sus expertos en virología les explicaron a cuánto podía ascender la factura en vida humanas. De hecho, en EEUU ya superan de largo la primera cifra que le advirtieron a su presidente: 100.000 muertos.
Pero no es el único virus que se extiende y al que nos enfrentamos en medio mundo. A todos y a cada uno de nosotros, la realidad y nuestros gobernantes nos han exigido un enorme esfuerzo de contención física y mental encerrados en casa. Han sido casi tres meses en los que, mientras soñábamos con los viajes que haremos algún día, hemos tenido la oportunidad de hacer el más apasionante y enriquecedor: hacia el interior de nosotros mismos. Muchos días de encierro con tiempo para diseccionar la realidad que tanto grita ahí fuera. Al menos supimos reparar en quiénes eran los buenos: sanitarios, trabajadores de supermercados, transportistas...
Ahora que empezamos a pisar las calles me pregunto ¿qué porcentaje es necesario para lograr la inmunidad ideológica de rebaño? Da la sensación de que es todavía más bajo que ese 5,2% de la covid-19. La vacuna de este último dicen que aún tardará un año. Firmaba ahora mismo para que el antídoto contra la otra, la de las ideologías, tardara lo mismo. Con toda la congoja que hemos pasado, empiezo a entender a esas personas que sufren el ‘síndrome de la cabaña’. Gente a la que ahora le da miedo o pereza salir a la calle y prefieren su nido, convertido en cárcel sí, pero cárcel segura, frente a un ágora social que aterra. De todas partes nos llegan visiones del mundo polarizadas. Lo de Estados Unidos da pánico. Pero ¿y lo de nuestro Parlamento nacional, al que ni las mascarillas libera de la fiebre colectiva de desprecio e insultos? Insultos y fanfarronadas, políticos que le insinúan a otro que tal vez querría dar un golpe de estado pero no se atreve, ‘hijos de terroristas’... La vacuna es la misma siempre: aislar a tanto virus para que no se multipliquen entre nosotros. Como con el coronavirus, solo depende de todos y cada uno.



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