Plaza Mayor

Santiago González


Escurrir el bulto hasta el ciudadano

23/12/2020

Ya está aquí la Navidad, estas fiestas tan extrañas y diferentes este año por causa de una pandemia que amenaza con acabar con una buena parte de la población. Hoy mismo comienza la permeabilidad de los cierres perimetrales, que en algunos lugares solo permitirá entrar y salir a los familiares, en otras incluyen a los allegados -término de moda en estas fechas- y alguna más permanecerá impermeable para todo aquel que no resida en la Comunidad. Un galimatías y un despropósito de tamaño gigante en el que nos han metido nuestros gobernantes, esos que nos piden responsabilidad y precaución en cada una de sus comparecencias públicas.
Evidentemente cada una de las personas debemos ejercer nuestra responsabilidad. Cuidarnos y cuidar a nuestros familiares y amigos. Cumplir con todas las medidas recomendadas por las autoridades sanitarias para no incrementar el grave problema de salud pública. Por ello, muchos hijos no podremos reunirnos con padres, hermanos y sobrinos. Y muchos mayores renunciarán voluntariamente a congregar en torno a ellos a toda la familia. Habrá otros que no, por supuesto, pero asumirán un grave riesgo para los suyos.
Esta responsabilidad individual, sin embargo, no debería evitar que las autoridades tomasen decisiones de forma coherente y homogénea. No descarta que ministros, consejeros y ediles den ejemplo a la ciudadanía y asuman el riesgo de aprobar medidas claras y razonables que eviten una tercera ola que puede ser la puntilla para muchos sectores económicos y la muerte de cientos de personas más. Pero hasta ahora, los políticos parecen escurrir el bulto. El Gobierno lo deja en manos de la Junta, y la Administración regional apela a la responsabilidad del ciudadano. Al final, la culpa será nuestra como siempre.