LA COLUMNA

Aurelio Martín

Periodista


Huella psicológica

19/10/2020

El panorama que se plantea es de pesimismo, por mucho que intentemos buscar el lado positivo de las cosas y no dar vueltas a lo evidente, una pandemia que, además de muerte y problemas de salud, arrastra una quiebra económica en muchos sectores, está dejando una huella psicológica que afecta a un gran número de personas. De hecho, la OMS acaba de vaticinar que el apoyo psicosocial y en materia de salud mental aumentarán considerablemente en los próximos meses y años.
Ya no se alberga solo la esperanza de encontrar una vacuna que nos pueda permitir abrazarnos a los seres humanos y tener una vida que echamos de menos, sino que se ve más necesario que nunca invertir en los programas de salud mental, infrafinanciados desde hace años. Y es que, los últimos meses, han traído muchos retos a sanitarios, estudiantes, trabajadores, personas atrapadas en la pobreza, las que padecen afecciones de salud mental o aquellos que han tenido que gestionar el dolor de perder a un ser querido, a veces sin haber podido despedirse.
Estamos en un período que puede ser nuevo pero carece de normalidad, más ahora con otra vuelta de tuerca a las medidas preventivas ante el crecimiento de los contagios, que vuelve a crear ansiedad en trabajadores que no saben cuál será su futuro y empresarios que desconocen qué les va a deparar este destino no planificado. No hay nada que genere más miedo que no poder pagar las facturas. Los resultados del PIB del segundo trimestre, reduciéndose en un -18,5% respecto al trimestre anterior, revelan el fuerte deterioro de la economía española, un máximo histórico, muy superior al registrado en los países de la zona euro, en torno a seis puntos. 
El otoño melancólico es ahora una estación deprimente donde, para tratar de buscar consuelo se echa la culpa a los medios de comunicación argumentando que solo dan noticias negativas, cuando lo que ponen en evidencia es la realidad, aunque si uno mira hacia adentro no le queda más remedio que reconocer cierto desasosiego. Las consultas de psiquiatras y psicólogos están viendo un aumento exponencial de casos de ansiedad, en sus distintas versiones, como se puso en evidencia durante el Día de la Salud Mental. 
Ante esta situación, aquellos encargados de velar por los intereses generales montan su circo cada miércoles, durante las sesiones de control al Gobierno, por no hablar ya de la que nos espera con la bronca de la moción de censura de la ultraderecha esta semana que acaba de entrar, situaciones que no colaboran a dar una seguridad a los ciudadanos, todo lo contrario, el tiempo de crisis es propicio para el caldo de cultivo en el que crece el enfrentamiento entre iguales. Menos mal que, como dicen los profesionales de la salud mental, estamos preparados para adaptarnos y sobrevivir. Es nuestro punto fuerte y lo seguiremos haciendo, queda el consuelo...



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